Colombia se prepara ante posibles amenazas durante la investidura de su nuevo presidente
El gobierno saliente de Colombia hizo un llamado de alerta el miércoles sobre la posibilidad de que se registren "actos de terrorismo" durante la investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella, programada para este viernes en la ciudad de Cali, la cual ha sido escenario de atentados guerrilleros en las últimas semanas.
De la Espriella, de 48 años y representante de la extrema derecha, ganó las elecciones de junio con un fuerte discurso que incluye el bombardeo de grupos ilegales con el respaldo de Estados Unidos. En un giro inusual, solicitó que la ceremonia de posesión, que tradicionalmente se realiza en Bogotá, se realice en Cali, una de las ciudades más importantes del país y con una creciente influencia de los narcotraficantes.
Pedro Sánchez, ministro de Defensa del gobierno del presidente Gustavo Petro, confirmó que existe una amenaza “latente” de atentados para el día del evento, donde se espera la asistencia de varios jefes de Estado, entre ellos los presidentes de Argentina, Paraguay, Chile y Ecuador, así como el rey de España, Felipe VI. "Es muy probable que estos criminales busquen alterar esta ceremonia democrática con actos terroristas", indicó Sánchez en una entrevista con La FM.
Para garantizar la seguridad, se desplegarán 11.000 efectivos militares y se prohibirá el uso de drones en Cali y áreas aledañas, ya que estos aparatos han sido utilizados por grupos guerrilleros para lanzar explosivos. La ciudad se encuentra cercana a zonas montañosas del suroeste colombiano, donde se cultiva hoja de coca, principal insumo de la cocaína.
Recientemente, la policía en el departamento del Cauca interceptó un vehículo con 400 kilos de explosivos artesanales, los cuales se sospecha que tenían como destino la ceremonia en Cali. Esta área es conocida por la presencia de una disidencia de las extintas FARC, liderada por el conocido guerrillero Iván Mordisco, quien es uno de los más buscados en Colombia.
Cabe recordar que inicialmente, De la Espriella había considerado realizar su acto de posesión en Cauca, pero decidió cambiar de ubicación debido a las malas condiciones climáticas.
En 2002, la investidura del presidente Álvaro Uribe fue blanco de ataques con explosivos, y la guerrilla FARC, que se desmovilizó tras un acuerdo de paz en 2017, fue culpable de ese ataque, aunque los artefactos no lograron alcanzar el lugar de la ceremonia.
El bloque legislativo de izquierda, encabezado por el senador Iván Cepeda, quien perdió las elecciones frente a De la Espriella, ha anunciado que no participará en la investidura y ha convocado a protestas en diversas ciudades. La preocupación por un estallido social similar al que ocurrió durante el gobierno de Petro es latente, dado que las manifestaciones entre 2019 y 2021 dejaron cerca de 50 muertos, según datos de Naciones Unidas.
El ministro Sánchez también mencionó que se podrían desplegar equipos antimotines para enfrentar posibles disturbios y bloqueos durante la ceremonia, mientras De la Espriella propone un plan militar para combatir guerrillas, paramilitares y otros grupos narcotraficantes que, según analistas, han ganado terreno en medio de las negociaciones fallidas del gobierno saliente.
Por otro lado, Petro ha manifestado no reconocer la victoria de De la Espriella, alegando un supuesto fraude en las elecciones, aunque hasta el momento no ha presentado pruebas de sus acusaciones.