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España advierte a Italia sobre controles fronterizos en medio de crisis migratoria

MundoPor Wálter Roca

Este viernes, la administración española hizo un fuerte llamado a Italia para que retire los controles fronterizos que fueron implementados a raíz de la llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta desde Marruecos, hace una semana. Italia, por su parte, desoyó este advertencia.

El gobierno italiano decidió cerrar temporalmente su frontera con España, interrumpiendo el espacio Schengen, lo que permitió controles a los pasajeros que ingresan por vía marítima o aérea desde el país ibérico. Esta decisión ha generado controversia en la Unión Europea, donde otros gobiernos, a diferencia del de Pedro Sánchez, han adoptado posturas más rígidas en cuestiones migratorias.

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, criticó la medida, considerándola injusta y en contra de los intereses europeos. En un comunicado, instó a Italia a reconsiderar su posición y a tratar a los ciudadanos españoles de la misma manera que a los demás europeos. Albares advirtió que si la situación no se resuelve antes del 9 de agosto, España tendrá que adoptar medidas similares para salvaguardar los derechos de sus ciudadanos.

Las imágenes de los migrantes llegando a Ceuta han generado un gran impacto a nivel global y han intensificado las tensiones dentro de la UE. Según cifras recientes, aproximadamente 72.000 personas llegaron a la ciudad autónoma a finales de julio, aunque se estima que cerca de 70.000 ya han regresado a Marruecos. Los que aún permanecen en Ceuta, entre ellos cientos de menores, enfrentan condiciones precarias, con escaso acceso a alimentos y refugio.

Italia ha defendido su decisión de restringir la libre circulación como una medida esencial para garantizar la seguridad de sus ciudadanos y proteger las fronteras europeas. En respuesta al ultimátum español, el gobierno de Giorgia Meloni ha dejado claro que no tiene planes de revisar esta decisión antes del 15 de agosto.

Además, las autoridades italianas han manifestado que no aceptarán presiones externas en lo que respecta a su seguridad nacional y control de fronteras. Reiteraron que reconsiderarán su postura únicamente cuando no haya amenazas de seguridad o nuevas oleadas de migrantes irregulares hacia el territorio europeo.

A pesar de que Italia no comparte frontera terrestre con España, ha impuesto controles en los accesos marítimos y aéreos para ciudadanos de países no pertenecientes a la UE, con el fin de manejar el flujo de migrantes que llegan a sus costas.