Aclaraciones del Gobierno sobre el rol de Fernando Cerimedo
José Luis Gálvez, vocero del Gobierno, afirmó que Fernando Cerimedo no tiene un puesto formal en la administración nacional. Sin embargo, reconoció que fue un colaborador cercano en la campaña electoral y que luego mantuvo una relación de asesoramiento, especialmente en comunicación.
La aclaración se produjo tras preguntas de los periodistas sobre la relación de Cerimedo con el presidente Paz y la circulación de una tarjeta donde se le atribuía el título de "asesor principal". Gálvez enfatizó que tal cargo no forma parte de la estructura del Estado.
Gálvez explicó que la tarjeta que circula no fue emitida por el Gobierno, y que se debe investigar quién la creó y en qué contexto fue utilizada por Cerimedo.
A pesar de la falta de un cargo oficial, el vocero mencionó que Cerimedo tuvo un papel activo durante la campaña electoral de Rodrigo Paz, centrándose en el área de comunicación digital. Posteriormente, su colaboración fue más esporádica, principalmente en consultas puntuales.
En cuanto a la relación entre Cerimedo y el presidente, Gálvez sostuvo que se trató de una asesoría personal que persistió después de la campaña, aunque con el tiempo Cerimedo se alejó debido a otras actividades fuera del país.
El vocero aclaró que, desde su llegada al cargo, Cerimedo no tuvo un papel decisivo en las políticas comunicacionales del Gobierno y su función fue más bien tangencial, participando en consultas específicas sin ejercer autoridad.
Respecto a cómo se remuneraba el trabajo de Cerimedo, Gálvez no proporcionó detalles sobre pagos o recursos, reiterando que Cerimedo no es parte de la estructura del Gobierno.
Finalmente, el vocero fue consultado sobre las acusaciones de Nadia Beller, quien mencionó supuestas irregularidades en contratos relacionados con Cerimedo. Gálvez indicó que estas afirmaciones deben ser investigadas y que no se tolerarán privilegios dentro del Gobierno.
Además, Gálvez aseguró que el presidente Paz ha ordenado colaborar plenamente con las investigaciones, garantizando que nadie, incluido Cerimedo, recibirá protección política si se encuentran pruebas que justifiquen una investigación.