Investigan la muerte de un adolescente en el Plan 3000 tras un enfrentamiento entre pandillas
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) se encuentra investigando el deceso de Alejandro V.S., un joven de 17 años que falleció por una herida punzocortante en el pecho. El incidente se produjo durante una supuesta pelea entre pandillas la noche del jueves en el barrio 7 de Julio, ubicado en Santa Cruz de la Sierra.
Según la información preliminar proporcionada por la Policía y el testimonio de residentes de la zona, entre 10 y 15 jóvenes se vieron involucrados en una violenta confrontación, donde, al parecer, se utilizaron armas blancas. En el enfrentamiento, además de Alejandro, otros dos menores resultaron heridos y fueron trasladados a una clínica para recibir atención médica.
El coronel Miguel Ángel Burgoa, comandante de la EPI-3, comunicó que se están llevando a cabo operativos intensivos para localizar y arrestar a los implicados en el hecho. "Respondimos de inmediato al llamado de los vecinos para verificar el fallecimiento de un menor. Estamos en plena investigación y las patrullas están realizando recorridos intensivos para esclarecer las circunstancias de lo sucedido", declaró Burgoa.
Los testimonios de los vecinos sugieren que varios de los involucrados se encontraban consumiendo alcohol y que una discusión escaló en un enfrentamiento. Los peritos deberán determinar con precisión el tipo de arma utilizada, aunque la valoración inicial indica que se trató de una herida punzocortante, posiblemente causada por un arma blanca.
La tragedia ha conmovido a la familia de Alejandro, que se reunió en el lugar donde fue encontrado el cuerpo del joven. Su tío relató que el adolescente salió de casa por la tarde y no regresó. "Me dijeron que lo atacó otra pandilla. Vine a la cancha sin imaginar que era mi sobrino. Solo pido justicia y que los responsables no sean liberados", expresó visiblemente afectado.
La preocupación de los vecinos del barrio ha aumentado, y muchos exigen mayor presencia policial, mejor iluminación y la limpieza de terrenos baldíos, que se han convertido en refugios para grupos de jóvenes. Un dirigente vecinal afirmó, "Es imposible circular con tranquilidad, las peleas son constantes y los niños ya no pueden salir a jugar".
Los residentes han convocado a una reunión para solicitar acciones inmediatas de las autoridades locales y policiales, con la intención de recuperar la seguridad en el área y prevenir futuros incidentes similares.