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Elon Musk vislumbra un futuro sin smartphones para 2030

MundoPor Pamela Rivero

Elon Musk, conocido por sus innovaciones, ha compartido su visión de un futuro donde los smartphones convencionales podrían volverse obsoletos entre 2030 y 2031. Durante una conversación en el podcast The Joe Rogan Experience, Musk destacó que este cambio sería impulsado por el avance de la inteligencia artificial, que asumiría un papel central en el acceso a los servicios digitales.

Musk aclaró que no está desarrollando un nuevo modelo de teléfono, sino que está teorizando sobre cómo evolucionarán estos dispositivos en el contexto de la inteligencia artificial. En su opinión, la manera en que interactuamos con la tecnología cambiará radicalmente, eliminando la necesidad de abrir aplicaciones para realizar tareas.

Un nuevo enfoque en la interacción tecnológica.

En lugar de navegar por aplicaciones y menús, Musk imagina que los usuarios interactuarán directamente con un asistente inteligente, dictando lo que necesitan y dejando que la inteligencia artificial maneje el proceso de búsqueda y ejecución. Esto transformaría el smartphone en un "nodo periférico para la inferencia de IA", donde algunas tareas se procesarían en el propio dispositivo y otras en servidores remotos.

Musk sostiene que en un futuro no existirán sistemas operativos ni aplicaciones como los conocemos hoy. En su lugar, la inteligencia artificial se encargará de la mayoría de las funciones que actualmente requieren de software específico, cambiando la forma en que los usuarios piensan sobre la tecnología.

Además, el empresario sugiere que la inteligencia artificial tendrá la capacidad de generar contenido en tiempo real, permitiendo a los usuarios solicitar exactamente lo que quieren ver, en lugar de seleccionar entre opciones preexistentes. Aunque estas ideas pueden parecer distópicas, ya existen algunas herramientas de IA que están comenzando a explorar estas posibilidades.

Aunque la visión de Musk sobre el fin de los smartphones podría parecer drástica, no implica que estos dispositivos desaparezcan de inmediato. Más bien, plantea un interrogante sobre cómo podría ser nuestra relación con la tecnología en los próximos años: ¿podremos simplemente pedirle a una inteligencia artificial que realice tareas por nosotros?