Universidades exigen soluciones al Gobierno antes del 19 de septiembre
Los rectores de universidades y representantes de docentes y estudiantes han decidido mantener la emergencia en el sistema universitario boliviano. Esto se acordó en la I Conferencia Nacional Extraordinaria de Universidades, que tuvo lugar en la Universidad Mayor de San Simón en Cochabamba. Se advirtió que, si el Gobierno no presenta soluciones a la crisis financiera, se iniciarán movilizaciones a partir del 20 de septiembre.
Reinerio Vargas, rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), enfatizó la necesidad imperiosa de que el Gobierno brinde recursos para el funcionamiento de las universidades, así como para potenciar la investigación y el desarrollo científico en el país. Vargas subrayó que la unidad del sistema universitario es fundamental en este momento crítico.
El Sistema Universitario Boliviano (SUB) se declaró en estado de emergencia y otorgó un plazo al Gobierno hasta el 19 de septiembre de 2026 para que presente propuestas viables que atiendan sus necesidades presupuestarias. Se destacó que la inversión en educación y salud es crucial para el progreso del país.
Durante la reunión, Rogelio Espinoza, secretario ejecutivo del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), mencionó que el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, mostró disposición para gestionar un encuentro entre el Gobierno y el CEUB. Sin embargo, los asistentes insistieron en que este compromiso debe formalizarse institucionalmente antes del 31 de agosto.
El rector de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier de Chuquisaca, Wálter Arizaga, expuso que entre las principales demandas se encuentra la integración de recursos extraordinarios al soporte ordinario de las universidades, así como la compensación por el nuevo salario mínimo nacional que el Gobierno ha implementado.
Finalmente, se subrayó la necesidad de asegurar financiamiento para proyectos de investigación, así como para infraestructura y equipamiento, de tal manera que se garantice el funcionamiento adecuado de las universidades públicas en Bolivia.