Perú se prepara ante la posible llegada de un fuerte fenómeno de El Niño
El último informe del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (Enfen) indica que este fenómeno climático podría tener una magnitud entre fuerte y extraordinaria, afectando a la población peruana desde noviembre hasta febrero de 2027.
Luis Enrique Vásquez, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), comunicó que el país está planificando medidas para mitigar los efectos del fenómeno, anticipando que unas 1,2 millones de personas podrían ser perjudicadas si se alcanza el escenario más crítico.
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo del Océano Pacífico Este Tropical, lo que a menudo resulta en torrenciales lluvias en la costa norte de Perú y Ecuador, provocando inundaciones y desbordes de ríos.
Para enfrentar esta situación, las autoridades peruanas están priorizando la limpieza de los cauces de ríos en las regiones más vulnerables y la adquisición de ayuda humanitaria, que incluye alimentos y bienes esenciales, para ser distribuidos durante la emergencia.
Se han identificado 536 puntos críticos, entre ellos el cauce del río Piura, que históricamente ha sufrido desbordes durante eventos fuertes de El Niño, y que actualmente se encuentra en estado de colmatación.
El jefe del Indeci también destacó que el cambio en la temperatura del mar, que se encuentra entre 3,5 y 5 grados Celsius por encima del promedio histórico, sugiere que se avecina un evento de alta magnitud.
Además, cuentan con un sistema de alerta temprana que permite enviar avisos a los teléfonos móviles de los ciudadanos en áreas específicas, avisando sobre aumentos peligrosos en el caudal de ríos.
Según estimaciones de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), los daños materiales podrían superar los 3.000 millones de dólares, afectando al Producto Interno Bruto (PIB) del país entre un 0,8 % y un 1 %.
Kiel Arroyo, experto de la UARM, advirtió sobre los riesgos económicos que podría acarrear un eventual "shock" de oferta y fiscal, que podría interrumpir infraestructuras y repercutir en sectores clave como la agricultura, construcción y pesca.