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Sociedad

Las largas colas por diésel persisten al finalizar agosto

SociedadPor Jhoselin Noza

Agosto se despide sin que se haya alcanzado una solución para las largas esperas en las estaciones de servicio a nivel nacional, donde los automovilistas enfrentan horas de espera para abastecerse de diésel. La situación se ha prolongado por varios meses, generando malestar entre los usuarios.

En medio de esta crisis, el Gobierno ha tomado medidas como la promulgación del Decreto Supremo 5676, que suprime la subvención destinada a los grandes consumidores de combustible. Esta decisión ha generado descontento en diferentes sectores, quienes han realizado movilizaciones en respuesta.

Por su parte, los productores agrícolas de Beni llevaron a cabo un bloqueo de cuatro días en el Puente San Pablo, que une a Beni con Santa Cruz. Tras una reunión con representantes del Gobierno, decidieron suspender temporalmente sus protestas, aunque el clima de conflicto social persiste.

Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se ha reconocido que la situación es de carácter crítico. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, ha señalado que mantener el actual diferencial entre el costo de importación de combustibles y su precio de venta en el mercado interno resulta insostenible para la empresa y para la economía del país.

Para YPFB es insostenible y también para la economía boliviana sostener un déficit de este tamaño.

Daroca también indicó que Bolivia necesita alrededor de 200 millones de litros de diésel y 140 millones de litros de gasolina mensualmente. Según sus estimaciones, la diferencia de precios que enfrenta el Estado equivale a cerca de 1.000 millones de bolivianos en el caso del diésel, y otros 700 millones en gasolina.

Mientras la situación se complica, muchos conductores anticipan que finalizarán agosto haciendo fila en los surtidores, reflejando la angustia y la incertidumbre que viven a diario en búsqueda de combustible.