Cruz Aleluya, un vendedor de café, se convierte en la voz del acto cívico por Santa Cruz
Este 1 de septiembre, Santa Cruz de la Sierra dio inicio a su mes aniversario, momento que estuvo marcado por la lluvia y el fervor cívico. Las autoridades se reunieron en la plaza 24 de Septiembre para rendir homenaje a los 216 años de la gesta libertaria del departamento.
El acto comenzó a las 08:00 con la tradicional ofrenda floral y la iza de la bandera, marcando así el inicio del "mes cívico cruceño". En la ceremonia participaron autoridades como el gobernador Juan Pablo Velasco, la vicegobernadora Paola Aguirre, el alcalde Carlos Manuel 'Mamén' Saavedra, y otros representantes institucionales.
Durante su discurso, el alcalde Saavedra decidió destacar la figura de Cruz Aleluya, un conocido vendedor de café en la plaza. Lo invitó a compartir algunas palabras, reconociendo su trayectoria y el rol que desempeña en la vida de la ciudad.
"Hace 47 años que don Cruz Aleluya trabaja en este lugar, y ellos ya hacen parte de la vida cotidiana de esta plaza. Hoy queremos escuchar su voz, sus recuerdos, sus sueños y lo que siente por Santa Cruz", expresó el alcalde.
El gesto del alcalde representó un giro significativo en el acto, ya que permitió que un trabajador cotidiano como Cruz Aleluya tuviera un espacio para expresar su agradecimiento y su conexión con la cultura cruceña.
Cruz Aleluya, quien ha vivido en Santa Cruz durante más de cuatro décadas, destacó la importancia del café en la identidad cultural del departamento. En sus palabras, enfatizó que los vendedores son parte integral de la tradición local y que su trabajo contribuye a la imagen de Santa Cruz ante los visitantes.
"Nos alegramos cada año en este aniversario de Santa Cruz. Representamos nuestra tradición con el cafecito de la plaza, y deseamos que estas fiestas sean alegres y felices para todos", manifestó Cruz Aleluya.
Con esta inclusión, el acto cívico no solo fue una celebración de las autoridades, sino también un reconocimiento a aquellos que, como Cruz, forman parte esencial de la vida diaria de Santa Cruz, manteniendo viva una de sus tradiciones más queridas.