El crimen organizado en Bolivia: un problema que alcanza más allá de la policía
Cristian Sánchez, abogado penalista y especialista en criminología, ha señalado que el crimen organizado en Bolivia ha logrado infiltrarse en diversos niveles de la estructura gubernamental, sobrepasando la corrupción dentro de la policía. Según su análisis, estas organizaciones delictivas buscan colocar a personas en cargos de autoridad local, comunal, sindical y en el ámbito judicial para asegurar la impunidad y mantener sus actividades ilegales.
"La estructura criminal no solo corrompe a los policías, sino que también establece relaciones clientelistas con fiscales y jueces corruptos. Se infiltran en concejos, alcaldías y otras autoridades comunitarias y sindicales", expresó Sánchez.
El experto también destacó que el crimen organizado se relaciona con otras actividades ilegales, como la minería irregular y el narcotráfico.
Con respecto al contexto geográfico, Sánchez mencionó que Santa Cruz ha dejado de ser un simple punto de paso para el crimen organizado internacional, convirtiéndose en un centro estratégico para sus operaciones, donde pueden operar con menor riesgo y acceder a recursos ilícitos. "Santa Cruz se ha transformado en un hub del narcotráfico internacional", aseveró.
Sánchez vinculó recientes casos de asesinatos y ataques a la policía con luchas internas dentro de las organizaciones criminales por el control de rutas y redes de corrupción. La violencia extrema, según el analista, es una forma de demostrar poder y controlar el territorio.
El especialista advirtió que si el Estado no implementa una estrategia integral para enfrentar al crimen organizado, las represalias podrían incluir ataques directos a policías, jueces e incluso a periodistas.
Sánchez criticó también el sistema judicial, indicando que la crisis de seguridad no se limita a la policía, ya que algunos operadores judiciales contribuyen a dar una apariencia de legalidad a las actividades relacionadas con el narcotráfico. Señaló que a menudo los investigados son liberados rápidamente y se les devuelven sus bienes, lo que les permite seguir operando.
Finalmente, el abogado resaltó que la Policía se encuentra en desventaja debido a la falta de recursos y capacitación, apuntando que durante años se ha descuidado el fortalecimiento institucional en favor de un enfoque represivo. "El crimen organizado está haciendo arrodillar al Estado", concluyó.