Correa demanda disculpa y entrega de Glas para reactivar lazos con México
Rafael Correa, quien ocupó la presidencia de Ecuador entre 2007 y 2017, afirmó que el restablecimiento de las relaciones con México depende de que el actual presidente Daniel Noboa tome medidas concretas. Estas incluyen una disculpa formal y la entrega del exvicepresidente Jorge Glas, actualmente en prisión.
Durante una entrevista en Ciudad de México, Correa enfatizó que para avanzar en la relación bilateral, Noboa debe ofrecer "una gran disculpa" al Gobierno mexicano. Además, mencionó que la entrega de Glas sería un paso fundamental para iniciar un diálogo serio entre ambos países.
Correa se pronunció sobre la crisis que se desató a raíz del ingreso de fuerzas policiales ecuatorianas a la embajada mexicana en Quito en abril de 2024, donde Glas había solicitado asilo. Describió esta acción como "gravísima" y sin precedentes, ejecutada por órdenes del Estado.
El exjefe de Estado también subrayó que la ruptura de relaciones ha perjudicado más a Ecuador, dado el peso económico y político de México, que es la segunda economía más importante de América Latina. Correa considera que la normalización de la relación es esencial para el país.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ya había manifestado su postura al respecto, rechazando la posibilidad de reanudar relaciones en el corto plazo debido a la situación en la embajada. En julio, afirmó que la ruptura se mantiene vigente por la invasión a la sede diplomática, un hecho que considera grave.
Correa enmarcó la crisis diplomática dentro de un contexto político más amplio en la región, mencionando que México y Brasil son las principales economías latinoamericanas dirigidas por gobiernos de izquierda, contrastándolas con el avance de las fuerzas conservadoras en otros países.
Finalmente, Correa afirmó que el avance del conservadurismo en América Latina se debe en parte al uso del miedo en campañas electorales, especialmente relacionado con la inseguridad y el crimen organizado, aunque resaltó que la izquierda sigue luchando por mantenerse en el poder en la región.