Rodrigo Paz se distancia de los audios de Edmand Lara y pide verificación judicial
El presidente Rodrigo Paz ha decidido no tomar una postura clara sobre los audios presentados por el vicepresidente Edmand Lara, que supuestamente muestran conversaciones entre él y el exasesor argentino Fernando Cerimedo. Paz ha declarado que corresponde a la Justicia determinar la veracidad de dichas grabaciones mediante un análisis técnico.
Al ser cuestionado sobre los audios, Paz enfatizó: "Dejemos que la Justicia actúe, dejemos que haga su trabajo". El mandatario también recordó que durante la reciente campaña electoral se difundieron varios audios con el fin de desacreditar a figuras políticas, por lo que no tomará una posición basada en grabaciones cuya autenticidad no ha sido confirmada.
Uno de los audios que Lara ha hecho público incluye una supuesta conversación entre Paz y Cerimedo relacionada con el estado de excepción decretado el 20 de junio, tras semanas de bloqueos. En este audio se menciona la creación de una "narrativa" para justificar la medida y se hace referencia a enfocarse en ciertas regiones, incluyendo el Chapare. Lara ha indicado que enviará esta grabación al Ministerio Público para su análisis.
La controversia se complica con otro audio que Lara había difundido anteriormente, donde se escucha a María Elena "Bibi" Urquidi, esposa de Paz, y a Cerimedo discutiendo la salida del entonces comandante de la Policía, Mirko Sokol, además de mencionar a otras autoridades. La expareja de Cerimedo, Nadia Beller, ha cuestionado la autenticidad de la voz del argentino y también ha dudado sobre la veracidad de la voz femenina en la grabación.
La postura de Paz parece ser la de mantenerse al margen de esta disputa política relacionada con los audios. Mientras Lara sostiene que, de confirmarse su autenticidad, las grabaciones demostrarían una mayor influencia de Cerimedo en el Gobierno de lo que se ha admitido públicamente, el presidente insiste en que debe prevalecer primero una comprobación técnica de las grabaciones.
El destino de este caso queda ahora en manos de la pericia técnica. Hasta que se logre determinar la identidad de las voces, el momento de la grabación y si el material ha sido alterado, los audios no podrán considerarse como prueba concluyente respecto a las acusaciones que se desprenden de su contenido.