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Política

Cívicos piden transparencia a YPFB y ANH ante sospechas de corrupción

PolíticaPor Yovana Semo

Stello Cochamanidis, presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, realizó severas críticas hacia la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), demandando una transparencia constante debido a las irregularidades en el suministro y venta de combustibles.

El dirigente cívico enfatizó que mientras persistan situaciones que generen suspicacias de corrupción, es esencial que las autoridades mantengan un control riguroso y brinden información clara a la ciudadanía sobre lo que sucede en ambas instituciones. Calificó la situación actual como "esa olla de corrupción" y solicitó que se sancione a los culpables.

Cochamanidis también exigió informes diarios por parte de YPFB y la ANH, detallando el volumen de combustible que ingresa al país, la cantidad que se distribuye, los destinos de entrega y las acciones que se implementan para solucionar los problemas que afectan a productores y transportistas.

Este llamado a la acción se presenta en un contexto donde el Gobierno ha intervenido en ambas instituciones. Según el Viceministerio de Transparencia, se han encontrado irregularidades en los registros de cisternas y se han identificado aproximadamente 600 usuarios irregulares con acceso a los sistemas de YPFB, lo que ha llevado a iniciar investigaciones sobre posibles desvíos de carburantes.

A pesar de que se ha incrementado el límite de compra para pequeños productores a 2.500 litros, Cochamanidis criticó que persistan inconvenientes en la carga de combustible. Por esta razón, reiteró que la transparencia no debe limitarse a anuncios, sino que debe ser un proceso continuo y diario.

YPFB, por su parte, asegura que está realizando esfuerzos para mejorar la distribución y recientemente ha acordado aumentar los volúmenes de combustible destinados a áreas productivas como Cuatro Cañadas. Sin embargo, el sector cívico reclama resultados tangibles y un seguimiento claro sobre el destino del combustible.

La presión ahora recae sobre YPFB y la ANH: deben no solo justificar el paradero del combustible, sino también demostrar la trazabilidad de cada litro que se distribuye.