Ir al contenido
Mundo

Los reclutas efímeros de Moscú: una nueva táctica en la guerra híbrida

MundoPor Yovana Semo

Recientemente, las autoridades en Alemania han señalado el incremento de los llamados "agentes desechables", individuos que son contratados temporalmente para llevar a cabo acciones específicas como sabotajes o actividades destinadas a generar miedo en la población. Estos reclutas no son agentes secretos en el sentido tradicional, sino más bien personas anónimas difíciles de rastrear.

Los intentos de sabotaje en ciudades como Düsseldorf y Múnich, así como el descubrimiento de drones explosivos en Leipzig, han encendido alarmas en el país, llevando al gobierno alemán a cerrar el consulado ruso en Bonn y un centro cultural en Berlín. Las autoridades perciben que estas acciones son parte de una nueva fase de las operaciones de desestabilización atribuidas a Rusia desde el inicio de la invasión a Ucrania en 2022.

Características de los agentes desechables y su reclutamiento.

Estos "agentes desechables" son mayormente personas en situaciones vulnerables, muchas veces provenientes de países del este europeo como Moldavia, Bielorrusia y Ucrania. La motivación principal suele ser económica, recibiendo desde pequeñas cantidades por grafitis hasta sumas más significativas por actos más arriesgados.

La captación de estos individuos se realiza principalmente a través de plataformas digitales como TikTok y Telegram, lo que permite a los reclutadores operar con bajos costos y sin dejar rastro. En caso de que sean detenidos, resulta complicado rastrear a quienes los contrataron, proporcionando una "negación plausible" para los servicios rusos.

A medida que Rusia ha perdido parte de su capacidad de reclutamiento tradicional en Europa, ha adoptado esta nueva estrategia, que se apoya en la digitalización para encontrar y movilizar a posibles agentes con un simple clic. Esta transformación representa un cambio drástico respecto a las prácticas de espionaje de épocas anteriores.

Se ha observado un cambio en la actitud de los servicios rusos, que parecen aceptar más fácilmente el riesgo de fracaso y el amateurismo de sus agentes. El objetivo no solo es llevar a cabo sabotajes, sino también generar un clima de inseguridad y desconfianza en la población de los países objetivo, utilizando para ello tácticas de guerra híbrida.