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Política

Paz advierte sobre el contrabando de combustible y su impacto en el desarrollo nacional

PolíticaPor Jhoselin Noza

El presidente Rodrigo Paz aseguró que la situación del abastecimiento de combustible en Bolivia ha mostrado signos de mejora, sin embargo, alertó sobre el desvío de estos productos hacia mercados externos donde los precios son más altos. Esto ha generado que algunas personas compren combustible en el país, solo para revenderlo fuera a precios más elevados.

"Hemos observado una disminución en las filas en Santa Cruz y otras regiones. A pesar de esto, el combustible sigue siendo desviado para su venta en lugares con precios mayores, incluso en otros países", resaltó el mandatario.

Paz mencionó que entre los destinos de este contrabando se encuentran países como Brasil, Paraguay, Chile, Perú y Argentina, donde los precios internacionales son significativamente más altos, influenciados por factores externos, como los conflictos internacionales.

El presidente también se refirió a los operativos de control que se están llevando a cabo para enfrentar la comercialización irregular de combustible. Como ejemplo, citó un caso en Santa Cruz donde un vehículo que transportaba combustible había declarado una cantidad menor a la que realmente llevaba. Se encontró un recibo por 55 litros mientras que el camión contenía mil litros.

Asimismo, el presidente destacó el esfuerzo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y otras instituciones en la supervisión de estos casos, aunque reconoció la necesidad de implementar cambios estructurales en el sistema de control. "No se puede tener a los ministros persiguiendo problemas; el sistema requiere una reestructuración", afirmó.

Paz también anunció la reactivación de las refinerías, como la Gualberto Villarroel en Cochabamba y la Guillermo Elder Bell en Santa Cruz, como parte de un esfuerzo por aumentar la producción nacional de combustibles. "Hemos comenzado a operar la refinería para asegurar el suministro de diésel en Santa Cruz", indicó el mandatario.

El presidente cuestionó la gestión económica de administraciones anteriores y afirmó que su gobierno se propone reorganizar las finanzas públicas del país. "Nadie dijo que sería fácil ordenar la casa después de tantos despilfarros", expresó, enfatizando la importancia de recuperar la capacidad productiva y energética de Bolivia para destinar recursos a obras y servicios necesarios.

Por último, Paz planteó la necesidad de debatir sobre la subvención de los combustibles, destacando que mantener precios bajos tiene un costo para otras áreas del Estado. Se preguntó si vale la pena continuar subvencionando el diésel mientras que recursos vitales para la construcción de hospitales, escuelas y carreteras se ven afectados. "Como presidente, quiero ser transparente y hablar con la verdad", concluyó.

El mandatario reafirmó que la discusión sobre el futuro del Decreto Supremo 5676 y el contrabando de combustible debe incluir a toda la población, con el objetivo de garantizar que los recursos se utilicen en obras que beneficien al pueblo, en lugar de enriquecer a unos pocos.