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Aumentan las alertas sobre el potencial de un conflicto global

MundoPor Jhoselin Noza

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha señalado que los conflictos a gran escala, junto a las tensiones geopolíticas y los riesgos tecnológicos, se han convertido en problemas urgentes en el contexto actual. En su Informe Mundial sobre Riesgos 2026, la ONU observa que, aunque el cambio climático sigue siendo la principal amenaza, otros riesgos han escalado en su relevancia en los últimos dos años.

Este informe se basa en las opiniones de 1,300 representantes de diversas áreas, incluyendo gobiernos, academia, organizaciones internacionales y el sector privado. De los 28 riesgos evaluados, la posibilidad de un conflicto armado ha aumentado 16 posiciones en comparación al año anterior, 2024.

Un 36% de los encuestados considera que un conflicto podría afectar significativamente a la humanidad en el término de un año, mientras un 76% cree que esto podría suceder en un plazo de siete años. Esto demuestra una percepción creciente sobre la urgencia de este riesgo, que está fuertemente ligado a otros problemas globales y para el cual hay una escasa preparación internacional.

"Los resultados son preocupantes. Los riesgos políticos pasaron al centro de la escena. La perspectiva de una guerra se considera mucho más relevante e inmediata que hace dos años. Al mismo tiempo, las instituciones que deberían responder son percibidas como menos capaces de actuar," afirmó António Guterres, secretario general de la ONU.

El informe también menciona cómo las preocupaciones sobre los riesgos varían según la región: en Asia Central y Meridional, África Subsahariana y Oceanía, hay un temor predominante hacia las armas de destrucción masiva; mientras que en Europa, América del Norte y Asia Oriental se destacan las preocupaciones por una posible crisis financiera global y el avance de la inteligencia artificial, así como la concentración del poder tecnológico.

Por otro lado, los riesgos biológicos y las nuevas pandemias han perdido protagonismo en la agenda global. A pesar de la creciente importancia de estas amenazas, la capacidad internacional para anticiparse y mitigar sus efectos no evoluciona al mismo ritmo, lo que plantea un desafío considerable para la comunidad internacional.