Eliminación de subvención al diésel evita pérdidas millonarias
José Luis Gálvez, vocero del Gobierno, expuso que la subvención al diésel había causado al Estado boliviano pérdidas significativas, alcanzando $us 55 millones semanales. Esta situación, según él, era insostenible y ponía en riesgo los recursos destinados a sectores vitales como la educación y la salud.
Gálvez remarcó que este subsidio, vigente durante 29 años, beneficiaba de manera ilegal a contrabandistas y a quienes vendían el combustible a precios inflados. Por ello, considera que la decisión del Gobierno de eliminarlo es un paso necesario para el país.
La eliminación de la subvención fue anunciada por el presidente Rodrigo Paz, quien indicó que el diésel se comercializará a precios internacionales a partir de ahora. Esta medida busca corregir un sistema que complicaba la provisión de combustible y encarecía los costos para los productores.
Para mitigar el impacto en la población, el Gobierno implementará diversas medidas de apoyo, que incluyen un aumento en el Bono Juancito Pinto. Según las estimaciones oficiales, se prevé que al menos diez iniciativas se activarán para ayudar a las familias y sectores productivos afectados por esta medida.
La decisión tomada es la correcta, es la que corresponde para el país.