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Deportes

Crisis en el fútbol boliviano: un mar de escándalos

DeportesPor Wálter Roca

El año 2023 ha sido testigo de una serie de escándalos que han dejado al fútbol boliviano en una situación crítica, generando desconfianza entre los aficionados y cuestionamientos sobre la gestión de sus dirigentes. La reputación del deporte se ha visto seriamente afectada, y muchos coinciden en que solo una clasificación de la selección a un Mundial podría ayudar a restaurar algo de esa credibilidad perdida.

Según el abogado Jeremías Méndez, el reciente incidente en el partido entre Guabirá y Always Ready es alarmante, ya que involucra amenazas hacia un jugador y su familia, lo que trasciende el ámbito de un simple arreglo de resultados. Este caso debería investigarse tanto desde el ámbito penal como desde el deportivo, enfatizando la necesidad de proteger la integridad de los involucrados.

Estructura institucional en entredicho

El abogado Johan Zambrana destaca que la crisis del fútbol boliviano se debe en parte a una falta de institucionalidad y al incumplimiento de las normativas existentes. Critica la actuación de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y otros actores, señalando la necesidad de que la Fiscalía realice investigaciones imparciales sobre los hechos recientes.

Marco Peredo, ex presidente de la FBF, se refiere al caso específico que involucra al futbolista Manuel Ferrel, quien indicó haber recibido amenazas antes del partido, lo que plantea interrogantes sobre la falta de denuncia ante las autoridades. Este escenario invita a reflexionar sobre la gravedad de la amenaza y su gestión.

Impacto de las apuestas ilegales

Méndez explica que, si bien las apuestas reguladas no son el problema, las que operan sin control constituyen un riesgo real para el fútbol. En ese sentido, Zambrana señala que las casas de apuestas no autorizadas generan actividad ilegal y eluden impuestos, afectando al deporte.

Peredo menciona el ejemplo de Brasil, donde las casas de apuestas reguladas son parte del patrocinio en el fútbol, y señala que el verdadero riesgo proviene de las operaciones ilegales y la manipulación de partidos, que ya han llevado a sanciones severas para jugadores.

En medio de este contexto, la Fifpro (Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales) ha expresado su preocupación por la situación del fútbol boliviano, enfatizando problemas estructurales que afectan la estabilidad del deporte y los derechos de los jugadores.

Por último, tanto Méndez como Zambrana coinciden en que suspender el campeonato no es la solución, ya que afectaría a todos los involucrados y no solo a los culpables. Es fundamental actuar con rapidez para proteger a los jugadores y garantizar la justicia sin perjudicar el desarrollo del fútbol en el país.

El comunicador Fernando Silva también critica la falta de rumbo del fútbol boliviano, señalando que la pasividad de los dirigentes ha contribuido a la crisis actual, y enfatiza que la solución radica en una gestión más efectiva por parte de la Federación.