Petroleras solicitan agilidad en inversiones y una reforma legal tras eliminar subsidios
Mariano Ferrari, quien preside la Cámara Boliviana de Hidrocarburos, ha subrayado la "alta criticidad" de la situación actual del sector. En este contexto, resaltó la necesidad de reiniciar las actividades de exploración para contrarrestar la disminución en la producción de hidrocarburos.
Con el fin de mejorar la situación, la Cámara ha solicitado la aceleración de la inversión en exploración y producción de petróleo y gas. Ferrari también aboga por una nueva Ley de Hidrocarburos que brinde un marco de seguridad jurídica más robusto para los inversionistas.
Actualmente, Bolivia solo cuenta con un taladro en funcionamiento, un contraste notable comparado con épocas pasadas en las que operaban entre 24 y 25 equipos al mismo tiempo. Un informe del sector indica que en 2026, la actividad de perforación fluctuó entre uno y cuatro taladros mensuales.
Ferrari también alertó sobre el debilitamiento del entorno empresarial relacionado con los hidrocarburos, señalando que la Cámara cuenta con alrededor de 50 empresas afiliadas, en comparación con más de 100 en años anteriores. Esto se debe a la falta de condiciones que hagan justificada la inversión en proyectos de alto riesgo.
- Generar confianza para atraer inversiones
- Reducir la incertidumbre regulatoria
- Garantizar el cumplimiento de contratos
La necesidad de una nueva legislación no es un pedido exclusivo del sector privado, ya que YPFB también ha señalado que una reforma similar podría ser clave para captar inversiones y estimular la exploración. La estatal ha identificado proyectos con un potencial de 11 TCF, aunque ajustado a 3 TCF bajo criterios de riesgo.
La industria de hidrocarburos enfrenta una caída sostenida en la producción, una realidad que el Gobierno reconoce y que busca revertir mediante inversiones por más de $us 1.240 millones para el año 2026, además de un plan que permita la recuperación progresiva de la producción a partir de 2028.
Ferrari también expresó su apoyo a la eliminación del subsidio al diésel, argumentando que los recursos ahorrados deberían ser destinados a inversiones productivas, como la perforación de pozos y la construcción de infraestructuras. Sin embargo, advirtió que esta medida debe ser parte de un cambio más amplio en la política energética.
La Cámara enfatiza que los ahorros derivados de la eliminación del subsidio no deben limitarse a reducir el gasto del Estado, sino que deben contribuir a la infraestructura necesaria para atraer capital privado hacia la exploración y producción. Ferrari resumió la situación actual como una fase de "terapia intensiva" para la industria, pidiendo decisiones rápidas para evitar un mayor deterioro.