Alertan sobre síntomas de Minamata por contaminación minera en la Amazonía
La vocera de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap), Ruth Alipaz, advirtió que hay indicios del síndrome de Minamata en indígenas de la Amazonía boliviana. Esto se debe a la contaminación por mercurio en los ríos de la región, sobre todo en las cuencas de los ríos Beni y Kaka.
En una charla con el programa “La Revista” de la Red Unitel, Alipaz destacó que las denuncias de las comunidades, especialmente del pueblo Ese Ejja, indican la presencia de esta enfermedad. Según ella, los hallazgos realizados en diferentes localidades sugieren que el síndrome ya podría estar afectando a estas poblaciones.
La activista recordó que desde 2021 y 2022 han estado denunciando esta situación y exigió al Estado que tome medidas para analizar y confirmar estos indicios. "El Estado debe actuar para proteger los derechos de los indígenas y de todos los bolivianos, realizando estudios que clarifiquen esta problemática", enfatizó Alipaz.
El síndrome de Minamata fetal es una afección grave que ocurre cuando el mercurio atraviesa la placenta durante el embarazo, afectando el desarrollo del sistema nervioso del feto. Este problema fue identificado por primera vez en Japón en 1956, luego de que miles de personas fueran envenenadas, lo que llevó a crear el Convenio de Minamata.
Según Alipaz, los indígenas están expuestos al mercurio a través del consumo de pescados y otros alimentos cultivados en las orillas de ríos contaminados. "Hay niños que están muriendo antes de nacer", advirtió, señalando que los grupos más afectados son las mujeres y los niños.
La líder indígena enfatizó que no busca compensaciones económicas, sino soluciones para detener la contaminación. "Es crucial frenar las actividades mineras que utilizan mercurio, ya que esta es la raíz del problema que debemos abordar", afirmó.
Alipaz resaltó que la minería ha estado presente en estas cuencas por más de 40 años, y sus efectos negativos recaen sobre las comunidades ubicadas río abajo. "Esta actividad ha estado liberando mercurio, y los habitantes que no participan en la minería son quienes sufren las consecuencias. Si no se toman medidas ahora, la contaminación seguirá propagándose en la Amazonía boliviana", concluyó.