La educación flexible impulsa el acceso a estudios sin sacrificar el trabajo ni la familia
La necesidad de conciliar estudios y responsabilidades laborales y familiares ha llevado a un incremento en la adopción de modelos educativos flexibles. Este enfoque educativo del siglo XXI permite a los estudiantes aprender a su propio ritmo y de acuerdo a sus circunstancias, asegurando al mismo tiempo un alto nivel académico y el apoyo de sus docentes.
Zulma Aliaga, miembro de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje (JEA) de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), resalta que la tecnología ha democratizado las oportunidades de educación. "Este modelo permite igualdad de acceso para todos los estudiantes, quienes pueden acceder a los mismos contenidos y actividades a través de una plataforma digital. Además, las sesiones virtuales pueden ser grabadas para que cada estudiante las revise según su disponibilidad", señala.
El modelo de educación flexible abre puertas a muchas personas que, por diversas razones, no pueden asistir a un campus universitario. Gracias a este sistema, quienes trabajan o tienen responsabilidades familiares pueden acceder a una educación de calidad sin interrumpir sus vidas cotidianas.
Esta modalidad también ofrece diversas formas de aprendizaje, incluyendo recursos digitales y opciones de estudio personalizadas. Esto fomenta la autonomía y el aprendizaje continuo, elementos esenciales para adaptarse a un mercado laboral en constante cambio.
Aliaga también menciona que la educación flexible se ha vuelto crucial para aquellos que deben trabajar desde jóvenes, dejando su formación como un pendiente. "Esta modalidad online les permite obtener un título profesional, incluso a aquellos que ya tienen experiencia en su campo de trabajo", apunta.
El acceso a esta educación no solo facilita la obtención de títulos, sino que también mejora habilidades que son muy valoradas en el ámbito laboral, como la gestión del tiempo y la adaptabilidad.
Óscar Ágreda, presidente ejecutivo de Unifranz, enfatiza que este modelo está diseñado para beneficiar a quienes deben priorizar el trabajo sobre la educación, así como a aquellos que enfrentan limitaciones de tiempo. "Ahora tienen la posibilidad de profesionalizarse sin dejar de lado sus otras responsabilidades", concluye.
En un mundo que avanza rápidamente hacia la digitalización y donde el conocimiento evoluciona de forma constante, la educación flexible se presenta no solo como una alternativa, sino como una herramienta fundamental para ampliar las oportunidades educativas y preparar a las personas para los retos del siglo XXI sin interrumpir sus vidas laborales o familiares.