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Sociedad

Los peligros ocultos en las suelas de tus zapatos

SociedadPor Wálter Roca

Despojarse de los zapatos al entrar a casa puede parecer una simple norma de limpieza, pero posee un aspecto sanitario importante. Las suelas de los zapatos están en constante contacto con diversas superficies, incluyendo calles, baños públicos, transporte y comercios, lo que las convierte en un vehículo de contaminación.

Durante su recorrido, las suelas pueden acumular una variedad de sustancias nocivas, como polvo, materia orgánica, microorganismos, metales pesados y pesticidas, los cuales pueden introducirse en nuestros hogares.

La recomendación de quitarse los zapatos adquiere mayor relevancia si en casa hay niños pequeños o mascotas, quienes pasan más tiempo en el suelo y están en contacto directo con las superficies.

Además de los contaminantes mencionados, las suelas también pueden transportar lo que se conoce como "químicos eternos", como los PFAS, que son altamente persistentes en el medio ambiente.

Un estudio reciente sobre la calidad del polvo en los hogares, realizado por Environmental Science & Technology, identificó elementos peligrosos como arsénico y plomo en muestras de polvo doméstico, vinculando su presencia con áreas que poseen jardines.

En cuanto a los riesgos de salud, el doctor Daniel Sullivan de la Cleveland Clinic, advirtió que la exposición al plomo puede afectar negativamente el cerebro y otros órganos, siendo especialmente peligroso para los niños.

Las suelas de los zapatos también pueden ser caldo de cultivo para bacterias. Investigaciones han encontrado una cantidad relevante de bacterias patógenas, como Escherichia coli, que pueden trasladarse a las superficies interiores de los hogares.

Para minimizar la entrada de contaminantes al hogar, no es necesario establecer una higiene extrema. Acciones simples, como dejar los zapatos en la entrada, pueden ser efectivas para mantener las áreas donde los niños y mascotas juegan más limpias.