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Sociedad

La cena temprana: ¿una clave para mejorar el sueño?

SociedadPor Jhoselin Noza

La práctica de cenar más temprano, entre las 17:00 y 18:00 horas, está ganando popularidad en redes sociales. Se le atribuyen mejoras en la calidad del sueño, reducción de problemas digestivos como el reflujo y un aumento de energía para el día siguiente.

Aunque esta idea no es del todo nueva, ha cobrado impulso gracias a los testimonios de quienes afirman haber experimentado cambios positivos. Investigaciones recientes han comenzado a evaluar si esta estrategia realmente aporta beneficios a la salud.

Un estudio realizado en 2021 reveló que las personas que cenaban alrededor de las 18:00 presentaban un mejor control de la glucosa y una mayor eficacia en el uso de carbohidratos y grasas en comparación con aquellos que cenaban más tarde, a las 21:00.

Asimismo, una investigación de 2023 encontró que quienes cenaban después de las 21:00 tenían un 28% más de probabilidades de padecer enfermedades cerebrovasculares en comparación con quienes comían antes de las 20:00. También se identificó una correlación entre retrasar el desayuno y un mayor riesgo de problemas cardiovasculares.

Los especialistas advierten que cenar tarde puede interferir con el ritmo circadiano del cuerpo, ya que este empieza a prepararse para el descanso durante la noche. Comer justo antes de acostarse puede complicar la digestión y perjudicar la calidad del sueño.

Para quienes buscan mejorar su descanso nocturno, se recomienda mantener el dormitorio a una temperatura adecuada, oscuro y tranquilo, así como evitar el uso de dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de dormir y realizar ejercicio regularmente, evitando ejercicios intensos justo antes de irse a la cama.