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Lula enfrenta un desafío histórico en la carrera presidencial de Brasil

MundoPor Pamela Rivero

El panorama electoral en Brasil se torna complejo con miras a la segunda vuelta programada para el 25 de octubre, donde el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, deberá superar la tendencia histórica conocida como la 'maldición de la primera vuelta'. Este fenómeno ha mostrado que desde 1989, todos los ganadores de la primera ronda se han impuesto en la segunda, dejando a Lula en una situación crítica tras obtener el 45,16 % de los votos, frente al 47,03 % de su competidor, el ultraderechista Flávio Bolsonaro.

La historia electoral brasileña indica que los candidatos que llegan en segundo lugar a la primera vuelta han tenido muy pocas posibilidades de revertir la situación en el balotaje. Este es el reto que enfrenta Lula, quien busca cambiar esta narrativa después de haber sido líder en las encuestas previas a la elección.

Desde el retorno de la democracia en 1989, la regla ha sido que el candidato que triunfa en la primera ronda se convierte en el presidente, un hecho que ha moldeado las expectativas de los votantes. En todos los balotajes desde entonces, los que lideraron la primera vuelta mantuvieron su ventaja. Lula intentará romper con esta tradición, un desafío significativo en su carrera política.

Los únicos antecedentes que se apartan de esta constante se dieron en 1994 y 1998, cuando Fernando Henrique Cardoso logró la presidencia en la primera vuelta al superar el 50 % de los votos válidos. Sin embargo, Lula ha logrado victorias en segundas rondas en el pasado, lo que añade un matiz interesante a su actual campaña.

Para Lula, el desafío consiste no solo en captar los votos perdidos en la primera vuelta, sino también en movilizar a su base de apoyo y atraer a aquellos que se mostraron indecisos. La estrategia a seguir será crucial en los días que restan para la elección, donde deberá demostrar su capacidad de liderazgo y conexión con la ciudadanía para revertir el resultado.