Inocentes: 32 tripulantes de barcos bombardeados por EE.UU. en Ecuador
Una jueza en Ecuador declaró este miércoles la inocencia de 32 tripulantes de dos barcos que fueron atacados por EE.UU. en aguas del Pacífico. Estos hombres enfrentaban acusaciones de asociación ilícita, vinculadas supuestamente al narcotráfico.
Durante el juicio, el abogado de los acusados, Juan Alvia, destacó que tras examinar las pruebas presentadas por la Fiscalía, se concluyó que no había fundamentos para acusar a los tripulantes de los barcos. "No existía delito", afirmó.
Los tripulantes pertenecen a dos embarcaciones: el Conquista 2, con ocho miembros, y el María Candelaria, con 24. Estos barcos fueron hundidos por militares estadounidenses en colaboración con el Gobierno ecuatoriano entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre.
Según el Comando Sur de EE.UU., los barcos eran supuestamente utilizados como bases flotantes para el suministro de combustible a lanchas involucradas en el tráfico de drogas hacia Norteamérica. Sin embargo, el abogado Alvia enfatizó que la acusación carecía de informes que respaldaran estas afirmaciones.
Este fallo es el primero de tres juicios que se llevan a cabo contra un total de 88 tripulantes de cinco barcos que fueron atacados por EE.UU. El siguiente juicio comenzará este jueves, abarcando a 46 personas, mientras que un tercer juicio, inicialmente programado para el 1 de octubre, fue pospuesto para el 20 de octubre.
Alvia manifestó su confianza en que los otros dos juicios sigan la misma línea, dado que los casos son similares. También mencionó que hay otros 70 tripulantes de diferentes barcos afectados que no han enfrentado cargos debido a la falta de pruebas.
Los tripulantes, quienes se defendieron en libertad condicional, están considerando sus próximos pasos, que podrían incluir solicitar a la Fiscalía que se investiguen las circunstancias de la destrucción de sus embarcaciones y el trato que recibieron antes de ser entregados a las autoridades ecuatorianas.
Human Rights Watch (HRW) ha instado a los gobiernos de EE.UU. y Ecuador a que aclaren la base legal de estos ataques y a que se investiguen las denuncias de abusos presentadas por los tripulantes.