Recordando la caída del Che Guevara en Bolivia
El 8 de octubre de 1967, en el contexto de un enfrentamiento entre el Ejército boliviano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el guerrillero argentino-cubano Ernesto 'Che' Guevara fue herido y capturado en las cercanías de La Higuera, Santa Cruz.
Ese día, las fuerzas militares cercaron a Guevara y a su grupo en la Quebrada del Yuro. El enfrentamiento se inició en la mañana, resultando en la captura del Che, quien sufrió una herida en la pierna izquierda y tuvo que ser desarmado tras recibir un disparo. Junto a él fue detenido el guerrillero boliviano Simeón Cuba Sanabria.
Tras la captura, Guevara fue llevado a una escuela en La Higuera, donde pasó la noche siendo interrogado. Las autoridades decidieron no llevarlo a juicio, lo que precipitaría su ejecución al día siguiente.
El 9 de octubre, a mediodía, el suboficial Mario Terán cumplió la orden de fusilamiento en el interior de la escuela donde se encontraba Guevara. Su cuerpo fue luego transportado en helicóptero al hospital Señor de Malta en Vallegrande, donde fue expuesto a la prensa antes de ser enterrado en una fosa común en la pista de aterrizaje local, un lugar que mantuvo ocultos sus restos hasta su descubrimiento en 1997.
La campaña guerrillera del Che en Bolivia había comenzado a finales de 1966 con la intención de reproducir el modelo de la revolución cubana y establecer focos de insurrección en Sudamérica. Sin embargo, su esfuerzo enfrentó dificultades como el aislamiento geográfico, la falta de apoyo local y la eficiente respuesta del Ejército boliviano, que llevaron al fracaso de esta misión.
A pesar de su derrota militar, la muerte de Guevara impulsó su figura como un ícono de la lucha social y política a nivel mundial, consolidando su legado en los movimientos de izquierda y protestas sociales que emergieron en las décadas siguientes.