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Sociedad

EBA permite fiscalización en planta láctea de San Andrés bajo protocolos de bioseguridad

SociedadPor Pamela Rivero

El 8 de octubre de 2026, la Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (EBA) abrió las puertas de su Planta Procesadora de Lácteos en San Andrés, situada en la comunidad Elvira, a aproximadamente 33 kilómetros de la ciudad de Trinidad. Esto ocurrió tras la llegada inesperada de un grupo de parlamentarios, tanto nacionales como regionales.

Acompañando a los legisladores, ingresó también el personal encargado del acopio de leche, lo que provocó un incumplimiento de los protocolos que regulan el acceso de personas ajenas a los espacios de procesamiento de alimentos. EBA subrayó la importancia de coordinar las visitas con antelación a través de los canales establecidos, con el fin de evitar complicaciones relacionadas con la seguridad industrial.

La empresa destacó que estas medidas son esenciales para prevenir cualquier riesgo de contaminación, dado que la planta maneja leche destinada a la elaboración de productos alimenticios. EBA enfatizó que la entrada de personas sin el equipo de bioseguridad adecuado podría poner en peligro la calidad sanitaria de los productos y traer consigo repercusiones económicas para el Estado.

Durante la visita, se produjeron situaciones que afectaron al administrador de la planta en el desarrollo de sus funciones. EBA expresó que las actividades de fiscalización deben realizarse con respeto y en conformidad con las normas establecidas, así como con la debida coordinación entre las autoridades y la empresa.

A pesar de los inconvenientes, la gerente ejecutiva de EBA, Mónica Roca, decidió permitir el acceso a las dos autoridades nacionales, buscando facilitar la visita y el acceso a la información y las instalaciones. No obstante, la empresa reiteró que se deben mantener las medidas de seguridad y bioseguridad vigentes.

EBA reafirmó su compromiso de colaborar con las autoridades competentes y resaltó la necesidad de equilibrar las actividades de fiscalización y control institucional con el cumplimiento riguroso de los protocolos sanitarios en sus instalaciones productivas.