Refuerzan controles en carreteras ante movilización de sectores afines a Evo Morales
La Policía Nacional y las Fuerzas Armadas bolivianas están llevando a cabo rigurosos operativos de control en las principales carreteras del país, a solo tres días de la movilización anunciada por sectores leales a Evo Morales, que se prevé inicie el martes 13 de octubre desde Patacamaya hacia La Paz.
El comandante de la Policía de La Paz, Ricardo Terrazas, comunicó que se han establecido nueve puntos de control en las vías de acceso a la sede del Gobierno, donde tanto policías como militares están realizando tareas de vigilancia. Esta estrategia forma parte del "Plan Bolivia Unida", que se ha implementado desde hace más de tres semanas.
La finalidad de este despliegue de seguridad es asegurar el cumplimiento del estado de excepción ampliado y prevenir cualquier bloqueo o movilización que podría comprometer la seguridad en los alrededores de La Paz. Además, se están realizando controles similares en las carreteras de Cochabamba, especialmente en las rutas que conectan el occidente con el oriente del país.
A pesar de estos esfuerzos por parte de las autoridades, el líder campesino cercano a Morales, Jerson Murillo, ha reiterado su decisión de seguir adelante con la movilización y ha descartado la posibilidad de entablar un diálogo con el Gobierno. Murillo ha mencionado varios posibles puntos de inicio para la marcha, incluyendo Caracollo, Patacamaya y La Huachaca, aunque no ha confirmado cuál será el punto definitivo.
Esta situación se enmarca en un clima de tensión, generado por las medidas económicas implementadas por el Gobierno y las exigencias de los grupos afines a Morales. La atención de la ciudadanía está centrada en el próximo martes 13 de octubre, cuando se espera el comienzo de la movilización hacia la sede gubernamental.
Control y tensión en el ambiente
El despliegue de fuerzas de seguridad se ha intensificado en respuesta a las crecientes inquietudes sobre la seguridad pública en los accesos a La Paz y otras regiones claves, mientras los sectores movilizados hacen eco de sus demandas y reclamos ante un Gobierno que enfrenta críticas por su gestión.