Investigación en Chile por millonarias pérdidas en fondos de pensiones
Este martes, la Superintendencia de Pensiones de Chile dio a conocer el inicio de una investigación contra las siete administradoras de fondos de pensiones (AFP) debido a las pérdidas millonarias que han afectado a los fondos más conservadores del sistema de pensiones. El objetivo de la indagación es determinar si estas entidades han incumplido con su deber de lealtad y diligencia, según lo estipulado por la ley.
La controversia comenzó a mediados de octubre, cuando se reveló que el fondo E, considerado el más conservador, había registrado una caída real del 10,4% entre enero y septiembre de este año. Este descenso ha generado serias preocupaciones entre los afiliados, ya que afecta a más de 770.000 personas, de las cuales alrededor del 10% son mayores de 60 años.
El desplome en el rendimiento de este fondo se debe principalmente a una estrategia de inversión relacionada con derivados sobre las tasas de interés en Estados Unidos, lo que ha resultado en pérdidas estimadas en 7.700 millones de dólares.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, expresó que el gobierno apoya plenamente la decisión del ente regulador y destacó que la investigación tiene como finalidad proteger los intereses de los ciudadanos que han sufrido estas pérdidas. "Queremos determinar si estas pérdidas son resultado de la naturaleza de la administración o si hubo negligencia o imprudencia por parte de las AFP", afirmó.
Por su parte, la Asociación de AFP emitió un comunicado defendiendo su actuación, señalando que la estrategia utilizada no se trató de una "apuesta", sino de una planificación a largo plazo y que el uso de derivados financieros es una práctica común en el ámbito global para gestionar los ingresos de renta fija.
El sistema de pensiones chileno, que fue implementado durante la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1980, ha sido objeto de críticas por las bajas pensiones que otorga. Este modelo se basa en la capitalización individual, en lugar de un sistema de reparto, y obliga a cada trabajador a aportar el 10% de su salario mensual a una cuenta personal, que puede ser utilizada al momento de jubilarse, eligiendo entre cinco tipos de fondos según su tolerancia al riesgo.
Las AFP son responsables de administrar estos fondos y obtienen grandes beneficios al invertir en diferentes mercados, lo que añade un nivel de complejidad a la situación actual que enfrenta el sistema de pensiones en Chile.