Cosecha cañera en riesgo por dificultades operativas
Alcides Córdova, presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), ha alertado sobre la posibilidad de que un 20% de la caña de azúcar quede sin cosechar en la zafra de 2026, que actualmente tiene un avance del 70%. Esto se debe a contratiempos iniciales en la campaña, como la falta de diésel y el aumento en el precio de este combustible, que complicaron las operaciones en el campo.
Córdova explicó que la cosecha debería estar en un 90% para esta época, y aunque se espera extender los trabajos hasta finales de noviembre o principios de diciembre, esto dependerá de las condiciones climáticas. La falta de combustible en el inicio de la zafra ha generado incertidumbre y costos más altos de lo previsto.
El dirigente no especificó la cantidad exacta de caña que podría quedar sin ser cosechada ni los montos económicos de las pérdidas, pero enfatizó que el encarecimiento de los insumos ha afectado la capacidad de inversión de los productores. En este contexto, el sector confía en que un acuerdo con el Gobierno, que incrementará la mezcla de etanol en la gasolina, impulse la demanda de alcohol anhidro y recupere la confianza de los agricultores.
Expectativas para el etanol
La mezcla de etanol pasará del 12% al 15% a partir del 1 de noviembre, y se prevé alcanzar un 18% hasta abril de 2027, permitiendo a los productores y la industria ajustarse a las nuevas proporciones. Córdova expresó que este aumento en la mezcla es fundamental para restablecer la confianza en el sector y fomentar nuevas inversiones.
En los últimos ocho años, la producción de caña ha crecido un 50% en preparación para el programa de etanol, aunque el dirigente criticó que las adquisiciones estatales no han cumplido con los volúmenes acordados. "El Estado no ha llevado los volúmenes que se habían comprometido", reclamó Córdova.
Córdova también indicó que más de 8,000 familias dedicadas al cultivo de caña se verían beneficiadas directamente por el acuerdo, y que la actividad genera entre 80,000 y 100,000 empleos indirectos en áreas como transporte, comercio y servicios relacionados con la zafra, incluyendo el mantenimiento de maquinaria y ventas de repuestos.
A medida que el sector espera un aumento en la demanda de etanol, se esfuerzan por extender la cosecha y minimizar la cantidad de caña que quedaría en el campo. Córdova destacó que la evolución de la zafra dependerá en gran medida de las condiciones climáticas actuales.