Muerte por virus Shamonda en Francia: primer caso humano documentado
En Francia, se ha confirmado el fallecimiento de un individuo contagiado con el virus Shamonda (SHAV), marcando el primer caso de infección en humanos. El paciente, que padecía una enfermedad grave y tenía un sistema inmunológico comprometido, murió a inicios de octubre en un hospital de Lyon.
Las autoridades de salud en Francia han catalogado este episodio como excepcional, dado que el virus ha sido mayormente relacionado con animales, en especial ganado. Se está investigando la forma en que se produjo la infección y si el virus tuvo un papel directo en el deceso, aunque se ha señalado que no se ha detectado un riesgo para la salud pública en general.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) colabora con las autoridades francesas y con otros organismos europeos para analizar las posibles repercusiones de este caso en la salud pública.
Modos de transmisión del virus Shamonda
El virus Shamonda se transmite predominantemente entre animales a través de mordeduras de mosquitos del género Culicoides que se encuentran infectados. Sin embargo, aún no se ha determinado cómo se produjo el contagio del paciente francés y qué especie pudo haber estado involucrada en el proceso.
El paciente en cuestión estaba bajo tratamiento por una condición médica grave que lo hacía más vulnerable a infecciones y sus complicaciones. Las autoridades están llevando a cabo investigaciones clínicas, biológicas y epidemiológicas para esclarecer este inusual caso.
Situación del virus en España
Desde septiembre de 2026, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España ha detectado la presencia del virus Shamonda en explotaciones ganaderas, específicamente en las provincias de Córdoba, Toledo, Cantabria, Madrid, Ávila y Girona. Los focos de la enfermedad afectan principalmente al ganado bovino, provocando fiebre, diarrea y disminución en la producción de leche, aunque no se ha reportado la muerte de animales.
Las autoridades españolas han mantenido comunicación constante con sus pares en Francia y otras comunidades autónomas para monitorear la evolución de la situación. A pesar de la propagación del virus, se ha descartado un riesgo significativo para la salud pública, y se está creando una vigilancia continua mientras se realizan las investigaciones pertinentes.