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Economía

Preferencia por productos de contrabando: el dilema del precio bajo

EconomíaPor Ademar Cholima

Un reciente sondeo realizado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) ha puesto de manifiesto que la principal motivación para adquirir productos de contrabando es su precio reducido, reconocido por el 90% de los encuestados. A pesar de que el 83% de los participantes es consciente de que esta práctica perjudica a las empresas legales y genera pérdidas de empleo, la atracción por lo barato sigue siendo fuerte.

Gary Rodríguez, gerente general del IBCE, ha expresado su preocupación por esta situación, subrayando que el comercio ilegal es alimentado tanto por la falta de controles eficaces como por la aceptación social de los consumidores. El ejecutivo considera que se necesita una respuesta que no solo incluya medidas de control, sino también educación sobre las consecuencias del contrabando.

Resultados del sondeo

El sondeo, realizado entre el 17 y el 30 de septiembre de 2026, reunió 1.094 respuestas y será presentado en un estudio completo sobre contrabando y falsificación en noviembre. La investigación revela que las prendas de vestir y alimentos son los artículos más comúnmente asociados con el contrabando, con el 69% y el 65% de menciones respectivamente. Otras categorías incluyen electrodomésticos (56%), productos electrónicos (56%) y artículos de limpieza (55%).

A pesar de que el 69% de los encuestados reconoce que comprar productos de contrabando es ilegal, el 67% justifica sus compras en la falta de alternativas. Esto evidencia una contradicción en la percepción de la legalidad y la necesidad de precios accesibles, lo que resulta en un comportamiento de compra que prioriza el ahorro inmediato sobre las implicaciones legales y económicas.

Rodríguez también alerta sobre la complejidad del contrabando, que se entrelaza con la falsificación de productos. Esto representa un riesgo considerable para la salud y seguridad de los consumidores, ya que los productos no regulados pueden ser perjudiciales. Además, enfatiza que la falta de controles adecuados y la percepción de que el contrabando es un mal endémico agravan la situación.

Finalmente, el ejecutivo del IBCE insta a una reflexión sobre el impacto del contrabando en el empleo formal y en la economía nacional. Aunque muchos consumidores reconocen las implicaciones negativas de sus elecciones, el atractivo del precio bajo continúa dominando sus decisiones de compra. El desafío es que este costo económico sea considerado a la hora de optar por productos legales en vez de ilegales.