La historia milenaria del kohl, el delineador de ojos que conecta culturas
El kohl, un pigmento oscuro aplicado alrededor de los ojos, tiene orígenes que datan de civilizaciones antiguas como Egipto, Mesopotamia y Persia. En el Antiguo Egipto, su uso era generalizado entre hombres y mujeres, sin distinción de clase social, según la periodista Zahra Hankir.
En diciembre del año pasado, la Unesco reconoció oficialmente el kohl árabe al incluirlo en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento destaca la práctica cultural en lugar de verlo simplemente como un producto de belleza.
Hankir, autora del libro "Delineador de ojos: una historia cultural", comparte que el delineador es un símbolo de conexión con su familia y su cultura. Para ella, el acto de aplicarse kohl es profundamente espiritual, un ritual que la une con su herencia.
El significado cultural del kohl a través de la historia
Históricamente, el kohl no solo servía para embellecer, sino que se usaba por sus supuestas propiedades protectoras y espirituales. Los antiguos egipcios, por ejemplo, enterraban tarros de kohl junto a ellos, evidenciando su importancia en la vida y en la muerte.
La reina Nefertiti es considerada una de las primeras figuras públicas en popularizar el uso del kohl. Su famoso busto muestra el delineador aplicado de manera perfecta, lo que ha inspirado a generaciones y ha hecho que su estilo se replique en la actualidad.
Hankir ha viajado a diversos países y ha descubierto que el kohl tiene significados variados según la cultura: en Japón, por ejemplo, se usa como protección, mientras que en Chad es parte de un concurso de belleza masculino. Este cosmético sigue siendo un símbolo de identidad y resistencia en muchas comunidades.
"Es casi un acto espiritual. Es casi ritual cuando te lo pones. Te estás conectando con mucho más que solo trazar una línea en los ojos".