Familias del Beni se unen en la tradición de recordar a sus difuntos
Los cementerios se llenan de vida y recuerdos en estas fechas, donde familias enteras acuden con flores, velas y alimentos, resaltando la importancia de mantener vivas las tradiciones. Ayer, en la celebración de Todos Santos, cientos de personas se reunieron para rendir homenaje a quienes han partido, compartiendo momentos de cariño y nostalgia.
En el Día de los Difuntos, los visitantes aprovechan la ocasión para recordar a sus seres queridos y compartir platos que eran de su agrado. Por ejemplo, Rosa María Quispe prepara mondongo en honor a su madre, siguiendo la costumbre de servir los platillos favoritos del difunto en la mesa familiar.
Las familias decoran las tumbas con diversos alimentos, dulces y flores, mientras que otros optan por elevar oraciones en memoria de los fallecidos. Mariano Molina, presente en el cementerio Norte, compartió que estos días son momentos especiales para recordar anécdotas y compartir risas.
En el cementerio Sagrado Corazón de Jesús, Doña Antonia Soria Arteaga, junto a su hija y un nieto, visitó las tumbas de su esposo y uno de sus hijos. Expresó su compromiso de honrar la memoria de sus seres queridos cada 1 y 2 de noviembre, preparando también un altar en su hogar con fotografías y comidas que les gustaban.
Las hermanas Carmen y Marlene Canchari esperan a otros familiares para visitar la tumba de su padre, quien ha estado descansando allí por 25 años. Ellas comentaron que sus visitas no se limitan a estas festividades, ya que también asisten a recordar a sus seres queridos en fechas significativas como sus cumpleaños.
La seguridad en los cementerios también fue una prioridad, y el director de Cementerios, Erwin Vargas, mencionó que se realizaron controles para evitar actividades no permitidas como el pintado de tumbas durante estas fechas, recordando que estos trabajos se pueden retomar después del 2 de noviembre.
La iglesia católica conmemoró la Solemnidad de Todos Santos, destacando la importancia de esta celebración. En la Catedral cruceña, el arzobispo René Leigue invitó a todos a reflexionar sobre la vida de los que han partido y a examinar su propio camino hacia la santidad.