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Economía

La ampliación del gasoducto argentino enfrenta retrasos que podrían afectar a Bolivia

EconomíaPor Luis Muiba

Las empresas bolivianas se preparan para enfrentar un posible obstáculo en la importación de gas natural desde Argentina, debido a la demora en la ampliación del gasoducto Manuel Belgrano, cuyo inicio está programado para abril de 2027 y se espera que finalice en 2029.

El gasoducto actualmente tiene una capacidad para transportar 15 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas natural extraído de Vaca Muerta, y está destinado principalmente a satisfacer la demanda de las provincias del noroeste argentino como Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero.

Con la ampliación del ducto, se espera sumar entre 14 y 15 MMm3/d adicionales, lo que permitirá exportar a Bolivia, Brasil y Chile. El objetivo final es alcanzar una capacidad total de 29 MMm3/d para atender las necesidades de estos países, sin descuidar el abastecimiento interno argentino.

El proyecto de ampliación, que se extenderá por unos 750 kilómetros, incluye una conexión a una planta compresora en Tratayén, Neuquén, y La Carlota, en Córdoba. Se estima que esta obra requerirá una inversión de $us 1.500 millones y estará operativa a partir de abril de 2029.

Ante esta nueva situación, el gobierno de Bolivia ha implementado el Decreto Supremo 5755, que permite al sector privado importar gas natural y gas natural licuado (GNL) para sus actividades industriales y generación de electricidad. Esto busca dar garantía al sector industrial para que inicie negociaciones para adquirir gas, preferentemente desde Argentina, dada la proximidad de los ductos existentes.

"Es un decreto necesario y una medida positiva porque Bolivia va tener que empezar a importar gas natural de aquí a dos o tres años aproximadamente. Además, permitirá al sector industrial y generadoras de energía eléctrica importar de forma directa".

El analista de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, destacó que esta medida ofrece cierta seguridad al sector industrial. Sin embargo, también advirtió que los precios de importación del gas natural podrían oscilar entre $us 8 y 10 por millón de BTU, lo que afectaría los costos operativos y, a su vez, los precios finales para los consumidores.

La producción de gas natural en Bolivia ha ido en declive, pasando de 60 MMm3/d en 2014 a aproximadamente 25 MMm3/d en la actualidad. Actualmente, solo 14 a 15 MMm3/d se destinan al mercado interno, mientras que el resto se exporta a Brasil.

El exsecretario de Energía de Argentina, Daniel Montamat, afirmó que el deterioro en la producción de gas en Bolivia no es un problema geológico, sino institucional, resaltando que las decisiones a corto plazo han afectado la exploración y la reposición de reservas, repercutiendo en la actual caída de la producción.