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Sociedad

Alertas naranjas por descenso de temperaturas y riesgo de desbordes en varios departamentos

SociedadPor Luis Muiba

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha lanzado alertas naranjas ante la llegada de un frente frío, el cual provocará un descenso significativo de las temperaturas y un aumento en la posibilidad de desbordes en ríos en varias regiones del país. Estas alertas estarán vigentes desde el 24 hasta el 26 de octubre.

Se espera que las temperaturas disminuyan entre 6 y 12 grados centígrados por debajo de lo habitual en las áreas afectadas. Las regiones bajo alerta incluyen departamentos como Cochabamba, Beni, Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz.

Detalles por departamento

  • Cochabamba: Este de la provincia Campero, Carrasco, Tiraque, norte de Ayopaya y Chapare.
  • Beni: Cercado, Marbán, Moxos, sur de Iténez y Yacuma.
  • Tarija: O’Connor, Gran Chaco, este de Arce, Cercado, este de Méndez y este de Avilés.
  • Chuquisaca: Luis Calvo, Hernando Siles, Boeto, Tomina, Azurduy, sudeste de Nor Cinti y Sur Cinti.
  • Santa Cruz: Provincias de Andrés Ibáñez, Warnes, Ichilo, Sara, Santisteban, Chiquitos, Guarayos, Ñuflo de Chávez, entre otras.

Además, el Senamhi emitió una alerta hidrológica de prioridad naranja, que advierte sobre posibles crecidas en varios ríos del país, con especial atención a la cuenca del río Ichilo y otras cuencas que podrían experimentar desbordes entre el 24 y el 27 de octubre.

En Santa Cruz, se anticipan crecidas en los ríos Ichilo, Yapacaní, Surutú y Piraí, que pueden afectar a poblaciones como Bulo Bulo, San Juan de Yapacaní y Montero, así como comunidades cercanas. En Cochabamba, las áreas en riesgo incluyen la alta cuenca del río Ichilo y el Chapare.

Las alertas también abarcan el norte de La Paz y los Yungas, donde se prevén crecidas en diversos ríos. En el sur de La Paz, se anticipan ascensos en ríos como el La Paz y el Katari, que podrían causar desbordes en distintas zonas de la ciudad y áreas aledañas.

El Senamhi también destacó la posibilidad de incremento en los niveles de los ríos Caine y Mizque, así como en la cabecera del río Beni, lo que podría generar más situaciones de riesgo para las comunidades aledañas.