Audios revelan instrucciones cuestionadas del control antes del accidente ferroviario en Toledo
Las comunicaciones entre el centro de control ferroviario de Atocha y los conductores de los trenes involucrados en el accidente en Toledo han salido a la luz, destacando las instrucciones recibidas momentos antes del choque.
Los audios indican que el controlador dio la autorización al maquinista del AVE de Renfe para reanudar la marcha con "marcha normal" mientras otro tren se encontraba parado por fallas en su sistema. A la vez, la conductora del Iryo reportó que no podía continuar su trayecto debido a problemas técnicos.
De acuerdo con la cronología de las llamadas, el incidente ocurrió a las 8:53, tras una serie de comunicaciones que ahora son objeto de investigación. A las 8:36, el controlador pidió al maquinista del tren 2080 que desconectara y volviera a conectar el sistema LZB para luego proceder con la circulación normalmente.
El maquinista, antes de seguir adelante, solicitó confirmación sobre la velocidad a la que debía avanzar, obteniendo una respuesta positiva por parte del controlador. Sin embargo, el protocolo en tales circunstancias exigía una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora y verificar la distancia del tren anterior, lo cual no se habría realizado antes de dar la autorización.
Minutos más tarde, a las 8:41, la conductora del Iryo, correspondiente al tren 6076, advirtió al centro de control que había perdido comunicación y que estaba detenida a las puertas de Urda, sin poder continuar su trayecto. El controlador, en respuesta, le indicó que desconectara y reconectara el sistema para proceder con "marcha normal".
A las 8:48, la maquinista informó nuevamente que no podía verificar el sistema LZB y continuaba detenida ante la señal de entrada. A pesar de las complicaciones, el controlador mantuvo la instrucción de continuar cuando fuera posible, sin modificar las órdenes previas.
Finalmente, el accidente se produjo cuando el tren de Renfe, que se desplazaba desde Madrid hacia Sevilla, colisionó con la parte trasera del Iryo, que había salido de la capital seis minutos antes. El ministro de Transportes, Óscar Puente, cuestionó las decisiones tomadas por los operarios del centro de control, considerando inexplicable la reanudación del tráfico bajo las condiciones presentadas.
Las grabaciones reflejan además la confusión inicial del controlador y la intención de preparar un acta conjunta con el maquinista del AVE para documentar las instrucciones. El Gobierno ha señalado que dar la orden de avanzar con "marcha normal" contradecía los protocolos establecidos, lo que pudo haber contribuido al accidente. La investigación en curso determinará las causas y responsabilidades definitivas.