Cainco solicita revisión del financiamiento de Mi Bolivia Lechera
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) ha solicitado a la Cámara de Diputados que analice detenidamente el financiamiento del programa Mi Bolivia Lechera, antes de proceder con la aprobación del proyecto de ley correspondiente. Cainco expresa su desacuerdo con que ciertos tipos de bebidas alcohólicas sean los encargados de contribuir a un fondo destinado al sector lácteo, y pide una evaluación de las repercusiones que esto podría tener sobre las empresas y los consumidores.
El Proyecto de Ley 267/2025-2026, que fue aprobado por el Senado el 15 de octubre y enviado a la Cámara de Diputados, contempla la creación de un fondo por un periodo de diez años. Este fondo será financiado, en parte, a través de retenciones aplicadas a la comercialización y la importación de ciertas bebidas alcohólicas. Cainco ha manifestado la necesidad de revisar este mecanismo de financiamiento antes de que se avance con su aprobación.
Desde la organización se reconoce la importancia del sector lácteo para la seguridad alimentaria, pero cuestiona por qué actividades ajenas a la producción láctea deben contribuir a este fondo y por qué no se incluye una obligación de aporte de la industria láctea en las fuentes de financiamiento. Cainco sugiere que se consideren alternativas de financiamiento más adecuadas, que involucren cooperación y participación del sector.
Impacto en cerveceros artesanales
En su comunicado, Cainco señala que el artículo 8 del proyecto de ley establece un cobro máximo de Bs 0,10 por litro tanto para cervezas nacionales como importadas, con posibilidad de reducción. La entidad advierte que este cobro podría generar un efecto acumulativo en los costos de las empresas, lo que afectaría especialmente a los pequeños y medianos cerveceros artesanales, quienes tienen menos capacidad para afrontar incrementos en sus costos de operación.
Además, el proyecto también incluye otros licores como el pisco y el whisky, estableciendo una cuota máxima de Bs 1 por litro. Sin embargo, no se especifica el tratamiento de otras bebidas alcohólicas, lo que lleva a Cainco a solicitar una justificación técnica sobre la selección de los productos y el tratamiento desigual entre ellos.
Transparencia y administración del fondo
Cainco también ha planteado la necesidad de aclarar aspectos jurídicos en relación al cobro. Solicitan que se defina quiénes serán los responsables de pagar y que se establezca un único momento de recaudación para evitar cobros sucesivos en la cadena de comercialización. Se pide revisar la imprescriptibilidad del pago y definir claramente las conductas que serán sancionadas, así como sus límites.
Respecto a la gestión del fondo, la entidad exige que se establezcan metas medibles y la publicación periódica de información relacionada con ingresos, gastos y beneficiarios. También se debe limitar el gasto administrativo y garantizar mecanismos de verificación de resultados para los productores lácteos. Finalmente, Cainco solicita que se convoque a todos los sectores involucrados para que participen en la revisión del financiamiento y las observaciones planteadas.