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Economía

Cierre de Manaco tras 86 años de historia en la industria del calzado boliviano

EconomíaPor Ademar Cholima

La histórica fábrica Manaco, ubicada en Quillacollo, Cochabamba, ha cerrado sus puertas tras 86 años de operación. La empresa, que comenzó sus actividades en 1940, ha sido un referente en la industria del calzado en Bolivia, incluso llegando a exportar sus productos a diversos mercados internacionales.

La decisión se dio a conocer el 31 de octubre, tras un periodo de dificultades económicas que llevaron a la empresa a registrar pérdidas acumuladas de Bs 130 millones. La firma argumenta que la situación financiera se volvió insostenible, a pesar de sus intentos por mantener la producción a lo largo de los últimos años.

Manaco, creada por emprendedores checoslovacos, fue clave en la generación de empleo en la región. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 y factores económicos adversos, junto con conflictos sociales que interrumpieron sus actividades, contribuyeron al deterioro de su situación financiera.

César Panduro, gerente general de la compañía, comunicó que, tras analizar diversas alternativas, se determinó que el cierre era la única salida viable. En sus palabras, "estamos cerrando una operación productiva que ya no es sostenible, pero asumimos esta medida de manera responsable".

Con el cierre, la empresa se comprometió a cumplir con el pago del 100% de las indemnizaciones y beneficios sociales según la legislación vigente. Además, se ofrecerá una compensación económica adicional y voluntaria a los trabajadores afectados, con el fin de brindar apoyo mientras buscan nuevas oportunidades laborales.

No obstante, el anuncio ha estado rodeado de tensiones laborales. Manaco ha expresado su preocupación por las presiones de ciertos sectores, destacando que a pesar de tener canales abiertos de comunicación y ofrecer beneficios adicionales, las protestas han afectado la seguridad de la comunidad.

La empresa ha solicitado restablecer el diálogo y que el proceso de cierre se lleve a cabo conforme a la ley. Con el cierre de Manaco, queda la incógnita sobre el número de empleos que se verán afectados, así como el futuro de los trabajadores en busca de nuevas oportunidades.