Comunidades indígenas de Pando exigen el retiro de dragas en el río Madre de Dios
Las comunidades indígenas en Pando han presentado un ultimátum al Gobierno para que se retiren las dragas que operan en el río Madre de Dios. Este plazo se ha establecido hasta el 30 de septiembre de 2026, debido a la falta de respuesta judicial a una demanda que se interpuso en julio de 2025.
La Central Indígena de los Pueblos Originarios de la Amazonía de Pando (Cipoap) y el Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II) han llevado a cabo acciones legales para detener la minería ilegal a lo largo de 184 kilómetros del río. Carlos Fernández Tuno, líder de la Cipoap, expresó que si no se actúa, podrían surgir conflictos sociales.
Una inspección realizada por el Tribunal Agroambiental confirmó la existencia de daños severos en la zona, incluyendo la alteración del cauce del río y la pérdida de 8.484 hectáreas de bosque. Un estudio del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) reveló que en el área operan 203 dragas, de las cuales solo 23 tienen permisos temporales.
Investigaciones recientes de la UMSA, la Universidad de Cartagena y el Cedib han mostrado niveles alarmantes de mercurio en la cuenca del Madre de Dios, con concentraciones en cabello que alcanzan un promedio de 2.8 ppm, casi tres veces más que el límite permitido por la OMS. En la comunidad de El Tigre se registraron hasta 114 ppm.
Ruth Alipaz, representante de Contiocap, alertó sobre los riesgos del síndrome de Minamata, enfatizando que el uso de mercurio en la minería del oro está afectando gravemente a las comunidades indígenas. Exigió acciones inmediatas del Gobierno para realizar estudios médicos y abordar la crisis sanitaria.
Mientras tanto, el sector minero defiende la legalidad de sus operaciones, argumentando que desde 2008 han trabajado en áreas legalmente establecidas. Percy Cárdenas, vicepresidente de Asobal, señaló que la contaminación que sufre el río proviene en gran medida de la minería ilegal que se realiza en Perú.
Lucio Ayala Siripi, del TIM II, destacó la importancia del río para la subsistencia de las comunidades indígenas, ya que de él dependen sus fuentes de alimento y la conexión entre pueblos. La senadora por Pando, Carolina Giese, apuntó que el 90% de la minería en el TIM II opera sin autorización y mencionó sus gestiones para que se realicen operativos de control permanentes.