Crisis en el sector forestal boliviano: pérdidas millonarias por madera retenida en Chile
La Cámara Forestal de Bolivia ha informado que el sector atraviesa una crisis sin precedentes, provocada por la confiscación y destrucción de seis contenedores de madera en tres puertos chilenos. Esta situación ha causado pérdidas que se estiman en alrededor de $us 100 millones, afectando gravemente las exportaciones y el empleo en el país.
Walter Rioja, gerente general de la Cámara, destacó que la crisis no solo se centra en el valor de la madera retenida, que asciende a $us 10 millones, sino que también incluye la disminución de las exportaciones, que se estima entre $us 15 millones y $us 20 millones adicionales. Este fenómeno repercute en la economía nacional, ya que por cada dólar de demanda de madera, se generan otros $us 3,3 en demanda de servicios relacionados.
Pérdida de mercados y perspectivas de exportación
Rioja alertó sobre la pérdida de mercados internacionales, ya que el sector ha pasado de atender 33 mercados a solo 10, lo que implica una reducción significativa de más de dos tercios en los destinos comerciales disponibles. Esto ha llevado a revisar las proyecciones de exportación, que se prevé que este año no superen los $us 49 millones, en comparación con los $us 100 millones a $us 120 millones que se exportaban normalmente.
La crisis también ha tenido un fuerte impacto en el empleo. Hasta agosto, se reportaron la pérdida de aproximadamente 20.000 empleos, afectando a miles de familias. Las 23 empresas involucradas se enfrentan a dificultades severas, con algunas reduciendo su personal drásticamente, otras cerrando y muchas trasladando a sus trabajadores a aserraderos, aunque la incertidumbre persiste.
Rioja mencionó que en junio no se registraron exportaciones de madera, y la interrupción continuó durante parte de julio. A medida que se acercan las audiencias del 29 de octubre, donde la justicia chilena podría realizar nuevos análisis, la Cámara ha planteado tres solicitudes clave: realizar pruebas en un laboratorio diferente al Instituto de Salud Pública de Chile, permitir la presencia de un observador durante los análisis y asegurar que el proceso sea ágil y transparente.
"Estamos viviendo el peor año de nuestra historia".
Finalmente, Rioja instó al Estado boliviano a adoptar medidas para proteger la madera incautada y evitar su destrucción, así como a defender la reputación del sector forestal. Reiteró que las acusaciones han dañado la imagen de las empresas y del país, y anticipó que esperan una retractación formal para restaurar la confianza en la industria.
La situación no solo preocupa al sector forestal, sino que también genera inquietud en otras áreas productivas como la agricultura, ganadería, minería y manufactura, al considerar que podrían enfrentar problemas similares en sus operaciones y reputación.