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Cuidado con los asados: Alimentos grasos pueden causar pancreatitis en perros y gatos

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Darles a las mascotas los restos de la comida o permitirles comer grasa de la parrilla es una práctica común en muchos hogares, pero representa un grave riesgo. Especialistas en salud animal alertan que la ingesta de alimentos muy grasos es la causa principal de pancreatitis aguda en perros y gatos, una condición dolorosa y silenciosa que puede pasar desapercibida por sus dueños.

Durante un segmento informativo en la Red Uno, la veterinaria Sorka Gallardo explicó varios mitos sobre este tema y ofreció detalles sobre los factores de riesgo y los síntomas que permiten identificar esta enfermedad a tiempo.

Según la profesional, la pancreatitis puede manifestarse de manera aguda, con síntomas inmediatos y severos, o crónica, donde los animales viven con la enfermedad sin que sus dueños lo noten. Es fundamental que los dueños de mascotas estén atentos a ciertas señales de alarma.

Algunas de las principales señales incluyen: cambios en las heces, como diarreas intermitentes con un olor desagradable y un color grisáceo. En situaciones graves, la diarrea y los vómitos pueden contener sangre. Otros síntomas son el dolor abdominal intenso, debilidad general, falta de aumento de peso a pesar de comer, inapetencia, deshidratación y fiebre.

Gallardo enfatizó que el páncreas es un órgano extremadamente sensible, comparable a una nube. Condiciones como hepatitis pueden inflamar el hígado y afectar al páncreas, provocando la enfermedad. Además, traumas físicos, como golpes o el consumo de leche en perros intolerantes, también pueden desencadenar pancreatitis.

Existen diversos factores que aumentan el riesgo, además de la alimentación inadecuada; la obesidad, cirugías previas, ciertos medicamentos, enfermedades subyacentes como diabetes o hipotiroidismo, e incluso problemas dentales como halitosis o sarro son algunos de ellos. Algunos cachorros también pueden tener defectos congénitos que impiden la producción de enzimas digestivas, lo que requiere un diagnóstico cuidadoso para no confundirlo con una infección estomacal.

En caso de sospecha de pancreatitis, la confirmación se realiza mediante una ecografía. Mientras se busca atención veterinaria, la especialista recomienda cambiar la dieta de la mascota a una alimentación líquida, eliminando por completo los alimentos sólidos para ayudar al páncreas a descansar y recuperarse.