Cultivos de coca superan el 54,5% del límite legal en Bolivia
Según las últimas cifras de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), el área dedicada a cultivos de coca en Bolivia ha superado el 54,5% del límite establecido por ley. Este porcentaje ha aumentado de un 35,9% en 2022 a un 40,9% en 2023, alcanzando un alarmante 54,5% en 2024, con una superficie cultivada que pasó de 29.900 a 34.000 hectáreas, mientras que el límite legal es de 22.000 hectáreas.
El crecimiento en la superficie cultivada de coca ha sido notable, incrementándose un 3,7% entre 2022 y 2023, y elevándose aún más a un 9,7% en el período de 2023 a 2024. En total, en dos años, la expansión ha sido del 13,7%, sumando 4.100 hectáreas adicionales a la producción.
A pesar del aumento del consumo legal de coca, como se observa en Santa Cruz con el "boleo", este no justifica la extensión de los cultivos que supera las 34.000 hectáreas de 2024, ya que hay 12.000 hectáreas por encima del límite permitido. La Unodc presentará el nuevo informe el 8 de septiembre de 2025 en la Cancillería, que reflejará el estado de los cultivos al final del mandato del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Medidas del Gobierno ante el crecimiento de cultivos de coca
En respuesta a este desbalance, el Gobierno ha decidido realizar tres estudios específicos: uno sobre el mercado de consumo legal de la hoja de coca, otro sobre la conversión de la hoja en cocaína, y un tercero sobre la productividad de las distintas regiones productoras. Esto fue detallado por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, quien anteriormente se desempeñaba como viceministro de Defensa Social.
La nueva medición se suma a un contexto donde el departamento de Santa Cruz destaca por su creciente mercado lícito de coca, aunque no es considerado una zona tradicional de cultivo. En 2024, recibieron 10.884 toneladas de coca autorizada, representando un aumento del 17,1% en comparación con el año anterior. Sin embargo, este aumento no puede ser atribuido únicamente a la demanda local, ya que el crecimiento de la producción supera ampliamente el consumo legal.
Mientras tanto, sectores involucrados en la producción de coca, especialmente desde los Yungas, están promoviendo la idea de un referéndum para que la población defina qué hoja de coca debería ser legalmente consumida en Bolivia. Además, el diputado Armin Lluta, representante de los productores yungueños, está trabajando en una nueva legislación para reemplazar la actual Ley 906, que considera inapropiada para la situación actual.
El informe que se presentará el 8 de septiembre será crucial para determinar si el MAS dejó una superficie de cultivos mayor a las 34.000 hectáreas reportadas en 2024, o si se está comenzando a revertir esta tendencia en el país, que en 2024 tuvo a Colombia, Perú y Bolivia como los principales productores de coca a nivel mundial.