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Dirigentes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclaman su autodeterminación

MundoPor Pamela Rivero

Este lunes, en Cardiff, los representantes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte emitieron una declaración conjunta donde manifestaron su "derecho a la autodeterminación" y afirmaron que el futuro de sus territorios está "en la Unión Europea".

Los líderes independentistas que gobiernan estas naciones, una situación sin precedentes desde la creación de sus instituciones autónomas en 1999, se reunieron como cabezas de sus partidos políticos, no como representantes de sus gobiernos.

Entre los asistentes estaban Rhun ap Iorwerth, primer ministro galés y líder de Plaid Cymru; John Swinney, primer ministro escocés y líder del SNP; Michelle O'Neill, primera ministra norirlandesa y vicepresidenta del Sinn Féin, y Mary Lou McDonald, presidenta del mismo partido.

En su declaración, afirmaron: "Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación" y subrayaron que "ningún gobierno de Westminster tiene derecho a obstaculizar la democracia". También solicitaron al gobierno británico que facilite los cambios constitucionales necesarios.

Impacto del brexit y la respuesta de Londres

Los dirigentes señalaron que el brexit ha "perjudicado" a sus regiones y reiteraron su deseo de que el futuro de sus naciones se desarrolle dentro de la Unión Europea. A pesar de esta situación, los gobiernos británicos han mantenido su oposición a la realización de referendos sobre la independencia desde el plebiscito de 2014 en Escocia, donde el 55% votó en contra de la separación.

Recientemente, Downing Street reafirmó su posición, con un portavoz del primer ministro Andy Burnham afirmando que "cree firmemente en la unión del Reino Unido".

En el marco de esta discusión, Donald Trump sorprendió al sugerir que la unificación de la República de Irlanda e Irlanda del Norte sería "fantástico", lo que, según O'Neill, indica que el debate sobre la reunificación sigue vivo y relevante incluso a nivel internacional.

Cada uno de los líderes coincidió en que sus naciones marcharán hacia la autodeterminación a su propio ritmo. Swinney propuso que un referéndum en Escocia debería realizarse en los próximos cinco años, mientras que Iorwerth prefirió no fijar una fecha específica para Gales, dejando la decisión en manos del pueblo.

Los líderes políticos coincidieron en que el gobierno central británico "ya no funciona", lo que ha llevado a una creciente demanda por una mayor descentralización del poder.