El clamor de un niño revela las deficiencias del sistema de salud en Colombia
El caso de Lucas Murillo, un menor de siete años nacido con una cardiopatía congénita que requiere un trasplante de corazón, ha captado la atención del país y expone serias deficiencias en el sistema de salud en Colombia. Su petición de ayuda al presidente Abelardo de la Espriella ha llevado a una respuesta gubernamental que contrasta con otros casos similares y destaca la crisis sanitaria actual.
Lucas, quien ha sobrevivido a tres cirugías a corazón abierto y depende del oxígeno, compartió su historia a través de un video en el que pidió ayuda. Desde Cúcuta, el niño explicó que su madre ha estado luchando con la Nueva EPS para que le autoricen exámenes y un cateterismo que le permitan acceder a una lista de trasplantes.
"No me quiero morir", expresó Lucas, provocando la intervención del presidente y su ministra de Salud, Ana María Vesga. La situación de Lucas era crítica, y la súplica del pequeño logró priorizar su atención médica, lo que refleja la ineficiencia del sistema en otros casos similares que no han recibido la misma cobertura.
El presidente De la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto, prometió un plan de acción para abordar las crisis del sistema de salud. Tras conocer la situación de Lucas, aseguró que se tomó acción inmediata para brindarle la atención médica necesaria. Actualmente, el niño está bajo el cuidado de especialistas en la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga.
El niño fue trasladado en un avión medicalizado desde Cúcuta hacia Bucaramanga, donde fue recibido en el Hospital Internacional de Colombia con aplausos. Este traslado fue acompañado por un equipo médico que monitoreó su estado durante el viaje, según un comunicado del hospital.
La respuesta del Gobierno al caso de Lucas contrasta notablemente con el destino de Kevin Acosta, otro niño de siete años que falleció en febrero debido a la falta de medicamentos para su hemofilia. Tanto el expresidente Gustavo Petro como su ministro de Salud responsabilizaron a la madre del niño por su muerte, lo que generó fuertes críticas.
La crisis del sistema de salud en Colombia ha sido denunciada ampliamente, con deudas que superan los 25,7 billones de pesos colombianos (aproximadamente 8.000 millones de dólares), afectando a hospitales y clínicas. Las quejas por falta de atención y medicamentos han aumentado, reflejando un deterioro que el actual gobierno se ha comprometido a solucionar.