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Economía

Eliminación del subsidio al diésel genera cambios en el transporte

EconomíaPor Luis Muiba

Mauricio Zamora, ministro de Obras Públicas, defendió la decisión del Gobierno de terminar con la subvención al diésel, argumentando que el sistema anterior incentivó prácticas de desvío y reventa del combustible a precios más altos.

A partir del 19 de septiembre, el costo del litro de diésel se fijó en Bs 17,95, contrastando con los Bs 9,80 que pagaban los consumidores bajo el sistema subsidiado. Este nuevo precio está alineado con los costos de importación y el mercado internacional.

Zamora indicó que no se debe ver el cambio solo como un aumento de precio, sino como una transformación en la forma de abastecimiento y comercialización. Según él, el subsidio fue perjudicial para la economía nacional y el abastecimiento.

El ministro explicó que la diferencia entre el precio subsidiado y el de mercado fomentó el desvío de combustible, permitiendo a ciertas personas comprar diésel a bajo costo para revenderlo a un precio mayor.

A pesar de los cambios, el ministro reconoció que el problema del abastecimiento de diésel no solo depende del precio, sino también de factores como la importación, el acceso a divisas y la logística.

Zamora expresó que el nuevo esquema debería reducir las largas filas en las estaciones de servicio, dado que el nuevo precio disminuiría el atractivo de las actividades de reventa de combustible.

El ministro también admitió que el cambio en el precio generará un impacto en los sectores que utilizan diésel, por lo que el Gobierno debe dialogar con transportistas y otros actores para implementar medidas de compensación.

Con el nuevo precio, que representa un aumento del 83%, es posible que los costos de transporte de carga y pasajeros se incrementen, trasladando este aumento a otros productos y servicios.

Por último, Zamora vinculó la eliminación del subsidio a la posibilidad de reasignar recursos públicos que, según el Gobierno, suman alrededor de $us 55 millones por semana, para destinarlos a inversión en infraestructura, programas sociales y apoyo al sector productivo.

El éxito de esta medida dependerá del impacto en el abastecimiento y de cómo se utilicen los recursos liberados, lo que deberá ser verificado en los próximos meses por el Gobierno.