Expertos piden profundizar en las conexiones del narcotráfico en Bolivia
En esta semana, Bolivia fue testigo de la reestructuración en la Fiscalía General, en medio de graves acusaciones sobre la infiltración del narcotráfico en diversas instituciones. Este cambio se produce en un contexto donde la producción y comercialización de drogas ha crecido, expandiéndose desde el Chapare hacia otros departamentos del país.
La violencia asociada al narcotráfico ha aumentado en regiones como Santa Cruz y Cochabamba, mientras que Beni y Pando se ven afectadas en menor medida. Grupos brasileños como el Primer Comando Capital y el Comando Vermelho están implicados en estos incidentes, pero el experto en narcotráfico Manuel Morales subraya que esto no es lo más relevante.
Morales destaca que la atención debería centrarse en las conexiones locales y en cómo se están estructurando las redes de producción y suministro de cocaína en el país. Critica que, a pesar de la mención de grupos externos, no se investigue la relación que tienen con los productores nacionales, señalando que las autoridades a menudo desvían la atención hacia las organizaciones criminales sin abordar los problemas de fondo.
La figura de Sebastián Marset, un narcotraficante uruguayo que fue detenido en marzo de este año, ha puesto de relieve la falta de coordinación entre diferentes instancias del estado. Morales menciona que Marset no solo logró evadir un operativo policial anteriormente, sino que además reveló vínculos con altos funcionarios, incluidos el exfiscal general Roger Mariaca.
Morales recalca que el narcotráfico ha crecido y se ha diversificado, afectando a 17 provincias en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Beni. Este fenómeno ha llevado a que regiones que antes eran ajenas al narcotráfico ahora estén involucradas, y critica la falta de acciones efectivas por parte del gobierno actual para controlar esta situación.
El presidente Rodrigo Paz ha reconocido que, a pesar de las incautaciones y la detención de líderes del narcotráfico, aún queda mucho por hacer en términos de seguridad. El Ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, también ha admitido que la tarea es extensa, indicando que se están tomando medidas aunque el proceso es lento.
A medida que el narcotráfico se vuelve un problema más complejo, Morales advierte sobre la necesidad de abordar no solo los crímenes violentos, sino también de investigar las rutas de producción y distribución. La comunidad necesita entender la magnitud del problema y exigir más acciones concretas por parte de las autoridades.