Expertos sospechan que jaguar abatido en Beni podría haber sido criado en cautiverio
El presidente de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación, Marcos Uzquiano, ha expresado su preocupación por el comportamiento del jaguar que fue abatido en Guayaramerín, Beni. A su juicio, este comportamiento podría indicar que el animal había sido criado en cautiverio o había estado en condiciones de tenencia ilegal.
Uzquiano, basándose en su experiencia, comentó que los jaguares en su hábitat natural tienden a evitar el contacto humano y suelen huir al detectar la presencia de personas. Sin embargo, el jaguar encontrado en Guayaramerín no mostró este comportamiento, lo cual ha llevado a sospechar sobre su posible origen en cautiverio.
"El comportamiento que observamos en el jaguar que apareció en esa zona es completamente inusual. Es probable que haya estado en cautiverio o que haya sido parte de la tenencia como mascota", expresó Uzquiano.
El especialista también argumentó que el hecho de que el jaguar no intentara escapar a pesar de estar rodeado de personas refuerza esta teoría. Sin embargo, enfatizó que es fundamental que las autoridades lleven a cabo las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias.
Uzquiano subrayó que es un mito que los jaguares busquen atacar a los seres humanos. Su comportamiento habitual es huir ante la presencia humana, y aunque pueden ocurrir encuentros accidentales, esto no representa su comportamiento normal.
Además, el guardaparque destacó que el jaguar está considerado como una especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, desempeñando un papel crucial para el equilibrio de los ecosistemas.
El especialista también mostró su inquietud sobre el tráfico ilegal de partes de jaguar, mencionando la existencia de un mercado negro que comercia colmillos, pieles y garras de este felino. Uzquiano recordó que entre 2016 y 2018 participó en iniciativas contra este tráfico internacional y aseguró que el problema persiste en diversas comunidades del Beni.
El dirigente señaló que los controles municipales son insuficientes para combatir este tipo de tráfico ilegal, y advirtió que incluso se han encontrado productos elaborados con partes de jaguar en mercados informales.
Por último, Uzquiano recomendó a la población que, al encontrarse con fauna silvestre en áreas urbanas, se abstenga de confrontar a los animales y que se comunique con guardaparques o autoridades competentes. Mencionó que en situaciones similares, como la aparición de caimanes o anacondas en San Borja, la respuesta adecuada es avisar a los expertos para que realicen una intervención segura.