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Francia se prepara para un nuevo fin de semana de protestas y posible violencia

MundoPor Wálter Roca

La tensión en Francia podría intensificarse nuevamente este fin de semana, tras los episodios de vandalismo que dejaron una profunda huella en la opinión pública. Ante la inminencia de diversas manifestaciones, el gobierno ha decidido implementar un amplio despliegue policial para evitar posibles desmanes.

Uno de los puntos críticos será Orleans, situada a 130 kilómetros al sur de París, donde la Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, llevará a cabo un congreso para lanzar su candidatura presidencial. Se estima que llegarán alrededor de 30,000 militantes antifascistas para contrarrestar el evento, que convocará a 10,000 partidarios de Le Pen.

Las autoridades temen que entre los manifestantes se infiltren aproximadamente 3,000 personas con intenciones violentas. La Prefectura ha prohibido la manifestación contra el mitin de Le Pen programada para el domingo, aunque sí se permitirá la protesta del sábado, que contará con la participación de figuras políticas y sindicales.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien se encuentra bajo críticas por su gestión de la crisis, anunció que se desplegarán 3,000 efectivos en la ciudad de Orleans, incluyendo vehículos blindados y helicópteros. "Es esencial que el congreso de un partido político se lleve a cabo sin incidentes", afirmó el ministro, quien se ha comprometido a asegurar un clima pacífico durante las actividades políticas.

A nivel nacional, se implementará un contingente de 70,000 agentes para hacer frente a cualquier posible brote de violencia. Nuñez enfatizó que su orden es ser "implacables" con los alborotadores y destacó que las fuerzas armadas también se encargarán de proteger edificios públicos, permitiendo que la policía se enfoque en el control de las manifestaciones.

Ante los llamados a la violencia emitidos desde la extrema izquierda a través de redes sociales, el ministerio ha autorizado solo aquellas manifestaciones organizadas por sindicatos, las cuales se dirigirán por rutas menos expuestas para minimizar riesgos. Las preocupaciones son altas luego de que miles de comercios resultaron dañados en los disturbios anteriores.

En el ámbito político, el presidente Emmanuel Macron ha tratado de tomar la iniciativa al reunirse por primera vez con organizaciones estudiantiles, aunque las concesiones realizadas no lograron desactivar las movilizaciones ya programadas.

"Actuaremos con la máxima firmeza", afirmó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, refiriéndose a las instrucciones impartidas para enfrentar a los saqueadores y alborotadores.