Georgieva del FMI: El impacto del shock energético continúa y la IA eleva la demanda de energía
Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), manifestó este martes que el impacto del shock energético, provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, aún no se ha mitificado. Durante la reunión de Finanzas del G20, en Asheville (Carolina del Norte), subrayó que la demanda de energía está al alza debido al desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
Georgieva destacó que el estrecho de Ormuz sigue en gran medida cerrado, lo que afecta la estabilidad del suministro de petróleo y gas. A su vez, mencionó que la IA está impulsando la demanda de energía justo cuando se aproxima el invierno en el hemisferio norte.
La funcionaria resaltó que, aunque la economía global ha manejado el shock energético mejor de lo previsto, existe una "divergencia significativa" en las trayectorias económicas de diferentes países. A pesar de que las proyecciones de crecimiento mundial se sitúan alrededor del 3%, los riesgos para esta estimación siguen siendo altos.
Entre los principales riesgos mencionados, además del prolongado shock energético, destaca el alarmante crecimiento de la deuda pública, que ha superado los niveles máximos registrados tras la Segunda Guerra Mundial, acercándose al 100% del PIB a nivel mundial, y se espera que continúe en aumento.
"La trayectoria de la deuda se asemeja a una escalera: grandes saltos verticales cuando se producen shocks y poca o ninguna reducción después".
Georgieva también advirtió que el proceso de desinflación se ha estancado en varios países, y que las tensiones fiscales están elevando los rendimientos de los bonos de referencia. Además, la interacción entre política fiscal y monetaria está generando preocupación en los mercados.
Otro aspecto inquietante es la incertidumbre respecto al impacto de la IA en la productividad y la estabilidad financiera. Georgieva insistió en que las prioridades de política económica deben ser claras, instando a los bancos centrales a enfocarse en la estabilidad de precios y a las autoridades fiscales a definir planes creíbles de consolidación a mediano plazo.
Finalmente, propuso que las políticas estructurales se orienten a reducir la burocracia y a eliminar las limitaciones al crecimiento, ya que un aumento en el potencial de crecimiento podría ayudar a mitigar el problema fiscal y, a su vez, mejorar las perspectivas de crecimiento a futuro.